Proclamado por la Conferencia General de la UNESCO, el Día Mundial de la Poesía
fue organizado por primera vez el 21 de marzo del 2000. A pesar de los cortos
plazos de organización, este día se celebró en diversos estados miembros
(Alemania, Corea, Côte d’Ivoire, Cuba, Egipto, Eslovaquia, Federación de Rusia,
Francia, Hungría, India, Italia, Líbano, Luxemburgo, Marruecos, México,
Paraguay, Polonia, Senegal, Turquía, Túnez y Uruguay) así como en la sede de la
UNESCO.
Este Día ayuda a sostener la poesía, y más concretamente al fomento de los
esfuerzos de los pequeños editores que tratan de entrar en el mercado del libro
publicando cada vez más obras de poetas jóvenes; de la vuelta a la oralidad, o,
mejor dicho, al espectáculo vivo, pues hoy en día los recitales de poesía
atraen cada vez a más gente; del restablecimiento del diálogo entre la poesía y
las demás artes -el teatro, la danza, la música, la pintura, etc.- y con los
temas de actualidad como la cultura de la paz, la no violencia, la tolerancia,
etc.; de la imagen de la poesía en los medios de comunicación social para que
deje de tenerse al arte poético por trasnochado y se considere que es un arte
que permite a la sociedad en conjunto recuperar y afirmar su identidad.