Cartas de triunfo para Bailando en Cuba

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Foto: Raúl Pupo.

Publicado: 2017-01-10
Por: José Luis Estrada Betancourt
Fuente: Juventud Rebelde Digital
Categorías: ARTES ESCÉNICAS, ENTREVISTA

El 15 de enero es la fecha fijada por la Televisión Cubana para comenzar a despertar fuertes pasiones por medio de Bailando en Cuba que, bajo la dirección general de Manolito Ortega, en lo adelante ocupará otros nueve domingos de Cubavisión y Cubavisión Internacional, a partir de las 8:30 p.m.

Se trata de un proyecto que homenajeará a Para bailar, aquel clásico enmarcado en el universo de las competencias entre parejas de baile que lograra conectar en grande a la Isla con lo más auténtico de nuestra creación musical, según dio a conocer Ortega a través de Juventud Rebelde. Lo mismo pretende ahora Bailando en Cuba, cuyas dos primeras ediciones servirán para presentarles al jurado y a los televidentes 16 dúos que se «batirán» entre sí para ver cuál llega a la cúspide.

Ya no es noticia que será en el tercer programa cuando rompa la competencia con el inicio de las galas en el teatro Astral. Entonces el jurado empezará a eliminar directamente, lo cual también pasará en el cuarto. «En este último se incorporarán cinco coreógrafos, quienes apadrinarán a dos parejas cada uno. En lo adelante el jurado enviará a la zona de peligro a diversas parejas, algunas de las cuales podrán ser salvadas por el público», ha informado Manolito.

Pero Bailando en Cuba constituye mucho más que un certamen competitivo. Su empeño primordial radica en convertirse en un verdadero show televisivo. Para conseguirlo, Ortega se ha hecho acompañar, como en Sonando en Cuba, por un team de probados profesionales.

Para verte mejor

La visualidad de Bailando en Cuba volverá a ser otra de las apuestas del equipo de realización de este esperado espacio que se ha propuesto atrapar al televidente de todas las maneras posibles. Con la experiencia de Sonando..., el director de Fotografía Vladimir Barberán se encargará de regir un departamento que buscará provocar muchos asombros.

«En este tipo de programas en el cual la imagen se halla entre los principales ganchos —explica el joven graduado de la Universidad de las Artes y de la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños— la participación del director de Fotografía es esencial, pues se filma tanto en exteriores como en estudio, donde existen otras condiciones.

«Nos toca potenciar, por medio de la fotografía, ese sentido de show televisivo, que al tener al baile como centro, requiere que la iluminación y la puesta de cámara estén en función de su esencia».

Claro, no se trata de una tarea sencilla, de hecho abundan las complejidades. «Estamos grabando con varias unidades, con drones, grúas, maquinarias de rodaje bien complicadas... A ello se añade que son distintas las exigencias en dependencia de si se labora en la calle o en el teatro: varía la puesta de cámara, el diseño de luces, que a su vez responde a la coreografía, al momento del espectáculo en que se interprete...

«Por ende la preparación es intensa: debemos estudiar qué piezas se bailarán, el género al cual pertenecen; si saldrá al principio, en el medio o al final del programa... Todo ello determinará el tipo de iluminación a utilizar de modo que sirva para crear una dramaturgia.

«Es evidente, entonces, que el trabajo de mesa es vital. En un principio nos reunimos el director de Arte, el director y yo, y entre los tres concebimos el diseño general: se organizan las grabaciones; se deciden, por ejemplo, las coreografías que se rodarán en exteriores, se decide la técnica necesaria, por qué caminos estéticos nos iremos, etc. Asimismo, las galas en los teatros llevan muchos ensayos, un diseño de luces que se prueba para cambiar aquello que no funcione...

«Sin dudas muy interesante, pero estos programas te ponen a prueba constantemente: puedes estar filmando en una calle, en medio de un paso peatonal a las 12 del día con una luz complicada; o estar haciendo una gala en estudio con 12 cámaras, luces inteligentes…

«El director de Fotografía debe entregarse sin miramientos al proyecto. Aquí estamos trabajando de lunes a domingo, prácticamente no existe tiempo de descanso: hay que ocuparse de grabar contenidos o de asegurar lo que vendrá después en el programa, sin perder de vista el guion técnico, la planta de iluminación…

«Por otro lado, el equipo técnico es numeroso, pues agrupa al de Iluminación y al de Cámara. Debes lograr que todos conozcan e interioricen qué se busca, guiarlos y, a la vez, que sean bien autónomos y cada cual aporte el máximo desde su especialidad. Para el éxito hay que trabajar en colectivo, bien unidos, con eficiencia».

—Vladimir, ¿habías tenido antes una experiencia similar?

—Normalmente en la televisión los programas de este corte los asumen los diseñadores de luces, lo cual, en mi opinión, provoca la primera dificultad, pues se ilumina pero no en función de una cámara. En la actualidad el director de Fotografía viene a unir ambas especialidades: se ilumina en base a una puesta de cámara, lo más beneficioso.

«Antes realicé Sonando... en su segunda temporada, sin embargo, considero que Bailando..., por sus características, brinda mayores posibilidades de lucimiento para un fotógrafo, que ahora puede emplear distintas tecnologías, explorar otros campos, pensar en lograr un verdadero show televisivo».

Aderezos del plato fuerte

Espectáculos como Lady salsa, The kings of salsa y el Carmen, la cubana que protagonizara Luna Manzanares en el célebre Teatro del Châtelet, de París, ponen en evidencia el aval impresionante que identifica al bailarín, profesor y coreógrafo Roclan González Chávez, quien desempeña un papel esencial en el Bailando en Cuba que, amparado por la Casa Productora RTV Comercial, irrumpirá en la pequeña pantalla el venidero domingo.

Por un lado, la compañía conducida en la actualidad por Roclan, R-evolution, defenderá no solo sus obras dedicadas a ritmos emblemáticos nuestros y emplazadas en sitios singulares de la capital, sino que además brillará bajo sus órdenes en las galas temáticas del Astral. Por el otro, este creador conformará asimismo la triada de mando asumida por Manolito Ortega para Bailando en Cuba, al convertirse en director coreográfico y en codirector, al igual que Jorge Wilson, responsabilizado este último con la puesta en pantalla.

Le sale hasta por los poros la danza a este hombre que ha dejado su singular huella también en populares videoclips en los que Enrique Iglesias aparece como líder: Bailando (Gente de Zona y Descemer Bueno), Noche y de día (Juan Magan y Yandel) y Let me be you lover (Pitbull), y que se ha dado el lujo de trabajar junto a Omara Portuondo, Compay Segundo, Van Van... Ella se adueñó de él cuando la rumba invadió su ser en la infancia en su Marianao natal. Tanto lo ha ayudado a vivir que tuvo que ir a parar primero a la Escuela Nacional de Arte y luego completar su formación dentro de la danza contemporánea y los espectáculos musicales.

Con un elevado reconocimiento internacional que tal vez supere el de su tierra que lo ha admirado en las galas de los premios Lucas o de Cubadisco, gracias a que recorrió medio mundo con Ballet R-evolution, Roclan completó su desarrollo en el seno del Ballet de la Televisión Cubana, guiado por la enorme Cristy Domínguez. «Soy un loco lleno de inquietudes, deseoso de divertirse y de divertir al público, pero que siente un compromiso tremendo con la cultura de este país que me lo ha dado todo», señala.

En Bailando... le tocará a R-evolution poner de manifiesto ante toda la Isla su marcado sello. «Es una compañía muy versátil integrada por bailarines de diferentes estilos, que lo mismo interpretan ballet clásico que lo más popular; gente joven que quiere hacer cosas lindas, muy creativa; imagínate: todos provienen de la ENA».

—Roclan, ¿demasiado estrés?

— ¿Estrés? Para mí jamás será estrés trabajar para Cuba. Cierto que sientes un poco de presión, pero mi alegría es tan grande... Bailando… constituye una oportunidad muy interesante para mi carrera que ya anda por 22 años. Le agradezco a Manolito y a su equipo por confiar en mí. Es una alta responsabilidad, pero trataremos de entregar un programa que conmueva, en el cual se respete la tradición, la riqueza cultural que nos distingue, pero que permanezca completamente abierto a la contemporaneidad. Nuestros jóvenes necesitan ver a través de esos bailes que nos han llenado de gloria por el mundo, una Cuba moderna.

«Aprovecho esta oportunidad que me ofrece JR para afirmar que les estaré eternamente agradecido a Cristy y a Tomás Morales. Ellos, mis maestros, son la base de mis ideas; quienes me metieron a Cuba en el corazón. Mi mayor anhelo es que cuando Morales, quien ahora está muy enfermito, vea Bailando... se llene de orgullo y diga: “Ño, no fue en vano halarle los pelos tantas veces a este muchacho”; y que la Domínguez exclame: “El futuro está garantizado”, no por mí sino por el resultado del trabajo colectivo.

«Con Bailando… tenemos todos un compromiso inmenso. Él nos ayudará a mostrar a Cuba tal como es: un gran país lleno de gentes felices. Bailando… será el reflejo de nuestra juventud, de esos jóvenes que ríen, se divierten, viven, trabajan juntos para desarrollar una idea, un proyecto, para salir adelante, para triunfar».


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