










Nace el 10 de julio de 1902, en Camagüey y muere en La Habana, el 17 de
julio de 1989. Nicolás Cristóbal Guillén Batista, hijo
del periodista Nicolás Guillén Urra y de su esposa Argelia Batista
Arrieta, desde su juventud participó intensamente en la vida cultural
y política cubana, lo que le costó el exilio en varias ocasiones.
Ingresó en el Partido Comunista en 1937.
Trabajó como tipógrafo antes de dedicarse al periodismo y darse
a conocer como escritor. Inició su producción literaria en el
ámbito del posmodernismo y la afianzó en el de las experiencias
vanguardistas de los años veinte, en cuyo contexto se convirtió
pronto en el representante más destacado de la poesía negra o
afroantillana. Colaboró en Camagüey Gráfico, Orto,
Castalia, Alma Máter, Diario de la Marina, La Semana, El Mundo, Hoy,
Vanguardia Obrera, Viernes, La Última Hora y El Nacional
de Caracas, redactor en El Camagüeyano, Información,
El Loco, Resumen y editor en Las Dos Repúblicas, Lis,
Mediodía, Gaceta del Caribe, fundó y dirigió la
revista Unión.
En su gran obra poética se encuentran: Motivos de son, Sóngoro
cosongo. Poemas mulatos, West Indies Ltd., Cantos para soldados y sones para
turistas, El son entero, La paloma de vuelo popular, España. Poema en
cuatro angustias y una esperanza, Tengo, El gran Zoo, El diario que a diario,
La rueda dentada, El corazón con que vivo, Por el mar de las Antillas
anda un barco de papel. En Prosa de prisa se recogen sus trabajos
periodísticos.
Tras el triunfo de la Revolución cubana en 1959 desempeñó
cargos diplomáticos de relieve, viajó por numerosos países
en misiones culturales y políticas, fue miembro del Comité Central
del Partido Comunista de Cuba y Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular,
ocupó la presidencia de la Unión Nacional de Escritores y Artistas
de Cuba desde su fundación en 1961 hasta 1989, año en que muere.
Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas y en 1972 se le concede en Roma
el premio \"Viareggio\".
Premio de la Crítica por:
Páginas Vueltas, 1982
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