Inicio   |   Mapa   |   Español ∇   |   Martes, 22 de Julio, 2014
ir al portal cubarte
Columnas
PERRO HUEVERO... Esther Suárez Durán
El espacio pertinente Fecha: 2006-09-28 Fuente: CUBARTE
El espacio pertinente
El espacio pertinente

El universo de la infancia cuenta en nuestra historia contemporánea con frases procedentes de contextos discursivos diversos que han devenido consignas de gran popularidad. Son los casos de “Los niños nacen para ser felices” y “Nada hay más importante que un niño”. La experiencia cotidiana confirma la validez de estas sentencias en buena parte de los ámbitos de la vida social, aunque existan lamentables excepciones.

Recientemente tuvo lugar la tradicional conferencia de prensa que convoca al inicio de cada mes el Consejo Nacional de las Artes Escénicas con el fin de proporcionar a los periodistas especializados la información necesaria sobre las ofertas de la programación escénica para este septiembre. El encuentro tuvo por sede al Teatro Nacional de Guiñol y dos de sus directores artísticos, quienes por casualidad corresponden a generaciones extremas, hicieron los anuncios de sus propuestas.

Una de ellas se refiere a la celebración del cuarenta aniversario del estreno de Pluff, el fantasmita, un espectáculo memorable ( tres premios en el I Festival de Teatro para Niños , 1976), a cargo del maestro Roberto Fernández, cuyos valores lo han mantenido por espacio de cuatro décadas en escena ; y la otra, no menos significativa, tiene que ver con el estreno de una nueva y joven directora, Liliana Pérez, y del´´ Sueño de una noche de verano´´, atractivo y famoso texto de William Shakespeare, quien —además- resulta una rara avis en los escenarios cubanos.A pesar de que ambas informaciones parecieran revestir el carácter de noticias -en su acepción comunicacional—ya sea por su novedad o por su significación, la página cultural del periódico Granma se ocupó en registrar buena parte del resto de las ofertas sin dar cuenta de estas.

Lo importante del hecho es que resulta la regla y no la excepción. Los acontecimientos que se producen en la escena destinada a la población infantil son, por lo general, pasados por alto en la labor difusora de los medios. Esto tampoco constituye algo asombroso o inexplicable, responde al mismo pensamiento dieciochesco que hemos heredado respecto al niño y que aún anima una región de nuestras actitudes, comportamientos y prácticas.

Al igual que esa zona de nuestros artistas teatrales que trabaja para la audiencia adulta y permanece de espaldas a lo que ocurre en los escenarios que frecuentan sus futuros espectadores, los periodistas culturales que tienen que ver con el teatro y una cifra nada despreciable de los críticos suelen hacer lo mismo. De ese modo los teatristas que se dedican a sensibilizar y preparar al público del mañana quedan sin el estímulo que implica la atención de los medios, en tanto las familias carecen de la orientación cultural precisa para programar productivamente el ocio de sus miembros más jóvenes.Solamente quien haya presenciado una representación teatral para el público infante puede comprender las especiales circunstancias que caracterizan el trabajo de estos imprescindibles artistas.

Por otra parte, por más que lo intento me confieso incapaz de imaginar nuestro sistema teatral sin el área dedicada a los niños. Sin esos espectadores que pueblan las salas nocturnas de hoy con el conocimiento y la memoria cultural que les brindaron aquellas funciones en las mañanas y tardes de sábados y domingos.

La calidad de un grupo significativo de espectáculos para los pequeños se encarga a su vez de echar por tierra cualquier estereotipo o prejuicio acerca de la verdadera naturaleza de la producción teatral que se dirige a este público y que también reserva un placer estético para los adultos acompañantes. No por gusto se ha hablado una y otra vez de los hallazgos que ha reportado esta creación para el desarrollo de los lenguajes de la escena cubana, del espíritu de experimentación, innovación y rigor que anima sus agrupaciones de vanguardia, todo lo cual testimonia la participación de las mismas en los cónclaves nacionales e internacionales y los premios y reconocimientos alcanzados.

De modo tal que la inclusión de los títulos referidos al inicio de este comentario en el enlistamiento de los espectáculos que difunde la prensa no resultaría ni tan siquiera un acto de “democracia cultural”- muchísimo menos de paternalismo-, sino una acción que evidenciaría un conocimiento, un “estar al tanto” en el particular terreno de la escena cubana de ahora mismo; también la expresión breve, mínima, de un ejercicio de valoración y jerarquización de lo que acontece en él. En suma, un acto de cultura.

Temática: Artes Escénicas
compartir en:
Lector crítico
Enviar comentario »
adicionando comentario ...
Noticias   •   Artículos   •   Columnas   •   Entrevistas   •   Críticas   •   Reseñas   •   Dossier    Multimedia   |   Foros   •   Prensa   •   Boletines
optimizado para 1024 x 768 px
- Realización: CUBARTE