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TRAS EL PATRIMONIO DE MI ISLA Gladys Rodríguez Ferrero
Los sesenta de la Fragua Fecha: 2012-02-14 Fuente: CUBARTE
Museo Fragua Martiana
Museo Fragua Martiana

Descripción Museo Fragua Martiana, ubicado en la capital, en las antiguas Canteras de San Lázaro, sitio donde Martí cumpliera sanción penitenciaria, siendo solo un adolescente. Institución que arribó al sexagésimo aniversario de su creación el 28 de enero.

Fundada el 28 de enero de 1952, el Museo Fragua Martiana, Monumento Nacional de la República de Cuba, ha constituido uno de las más importantes instituciones del país dedicadas al estudio, la investigación y la promoción del ideario martiano.  

Este sitio, resulta de especial significación para todos los cubanos, por estar enclavado en el lugar donde José Martí cumplió, en el año 1870, la pena de trabajos forzados, como preso político. Al tiempo que ha devenido en un centro formador de valores cívicos, patrióticos y culturales de la nación cubana y en especial de los municipios de la capital que la circundan.

Desde su fundación tuvo como director a Gonzalo de Quesada y Miranda a quien solo la muerte, acaecida en 1976, apartara de este sitio histórico. Gonzalo de Quesada, martiano ferviente y apasionado, funda en noviembre de 1941, el Seminario Martiano de la Universidad de La Habana y lo mantiene durante 35 años. Esta acción ha sido considerada como la labor de educación martiana, más prestigiosa llevada a cabo en Cuba, antes del triunfo de la Revolución.

El 6 de junio de 1944, surge la Asociación de Antiguos Alumnos del Seminario Martiano. Se crea a propuesta de las doctoras Luisa Alejandra López y Carmen Cruz Moreno. Entre los fines fundamentales de la agrupación estaban el mantenimiento del culto a José Martí para lograr elevar el sentido de patriotismo. A partir, por supuesto, del mejor conocimiento de la vida y la obra del Apóstol.

Se proponía, asimismo, la creación y mantenimiento, no solo de los Grupos Martianos, sino también de la Fragua y el surgimiento de la Revista Patria, que se convertiría en el órgano oficial de la Asociación. Contribuiría, además, al mejor desenvolvimiento del Seminario Martiano de la Universidad de La Habana.

La Asociación desarrolló un extenso programa de actividades en el que se incluían las Canastillas Martianas y la creación y atención a los Grupos Infantiles Martianos en el país. De toda esta labor surge la propuesta de creación de un museo que posibilitara la salvaguardia de las Canteras y sirviera de sede a este grupo. A la vez, propiciaría el desarrollo de actividades docentes, investigativas y culturales en torno a la vida y obra del Maestro.



En agosto de 1945, aparece el Boletín Oficial de la Asociación que, en enero de 1947, deviene la revista Patria. Esta, a partir de enero de 1988, manteniendo igual nombre, se convierte en el órgano oficial de la Cátedra Martiana de la Universidad de La Habana.

Para la creación de la Fragua fue constituida la Comisión Pro-Fragua Martiana y, posteriormente, surge la Hora Radial Fragua Martiana, por la emisora CMZ del Ministerio de Educación.  

El Consejo Universitario, teniendo en cuenta la importancia docente de esta actividad aprueba, en sus sesiones correspondientes al 25 de abril y 7 de octubre de 1949, el Reglamento del Seminario Martiano.

El Rincón Martiano que existía en el sitio no recibía atención alguna por parte del estado. Pero ¿sabía usted que justo en aquellas antiguas Canteras de San Lázaro se proponía la construcción de un edificio de apartamentos?

La campaña para la Conservación y ampliación del Rincón Martiano y, sobre todo la preservación de tan importante sitio histórico, realizada bajo la dirección de Gonzalo de Quesada, aunque preñada de dificultades, culmina, exitosamente en febrero de 1950.

El Ing. Manuel Febles Valdés, ministro de Obras Públicas, dispone la expropiación de los terrenos, promete la construcción de la Fragua Martiana y presenta sus planos en el Club Rotario de La Habana. A cargo del Proyecto estaría el Equipo integrado por: Arq. Vicente J. Sellés, Arq. Antonio Luis Sánchez, Arq. Rosa Galeano,  Ing. Salvador Figueras y Francisco González Padilla.

El 28 de enero de 1950, quedaba colocada la primera  piedra del proyecto Fragua Martiana. En junio se exhibe la maqueta de la Fragua, en el Club Rotario de La Habana, y en el mes de julio se aprueban los planos.

Pero el inicio de las labores se retrasa. Se intensifica entones la campaña por parte de Gonzalo de Quesada y sus colaboradores. Como resultado de esas presiones en junio de 1951, culmina la obra civil. Solo así se logra que, en ese sitio de tanta significación histórica, quede inaugurado el Museo Fragua Martiana, el 28 de enero de 1952.

La Fragua, indudablemente, fue obra de martianos fervorosos. Un notable grupo de personalidades se unió al Proyecto y colaboraron desinteresadamente solo con el ánimo de que el Centenario del nacimiento del Apóstol, tuviera la conmemoración que la grandeza de su vida y su obra merecían.

Por ejemplo, José A. Campillo, pintor del estudio de Martí, fue auxiliar de Gonzalo de Quesada desde la Emigración hasta su muerte. El Dr. Armando G. Menocal, expresidente del Club Fotográfico de Cuba, tuvo a su cargo la ampliación de los retratos de los patriotas que allí se exhibieron.

Max Tosquella, jefe de la Sección de Fototécnica del Archivo Nacional y de la Sociedad Económica de Amigos del País,  reprodujo los documentos y retratos históricos de Martí, entre los que se encuentran aquel en el que aparece con traje de presidiario.

Tocaría a Oscar Salas, quien fuera socio fundador y vitalicio, además de creador del distintivo y estandarte de la Asociación de Antiguos Alumnos del Seminario Martiano, la preparación de los materiales que aun se exhiben en el Museo.

Rafael Fernández Ruenes, perito examinador de documentos y fotógrafo especializado, tuvo a su cargo la reproducción de documentos y fotos para la mejor conservación de lo originales, labor para la cual asesoró al Museo.

El Dr. Antonio Ponce de León, socio colaborador, director del Jardín Botánico de la Universidad de La Habana, trabajó en la distribución  del jardín, obra para la que donó varios árboles mencionados por Martí en su Diario de Campaña.

Y, en el caso de la escultora Jilma Madera, socio de número, su contribución manifiesta es su propia obra escultórica: el busto del Maestro que aparece en el Salón de Actos y el singular y simbólico frontis del edificio.

Escultora martiana, como la llamara Gonzalo de Quesada, admiró y estudió la vida del Apóstol. El busto de Martí fue su primera obra pública emplazada en la Fragua Martiana. Esta causó tanta impresión a Maria Mantilla que, en la visita que hiciera a la Habana en 1952, la hizo exclamar: “es el que tiene un extraordinario parecido y la expresión humana del Martí que yo conocí”.

Sin embargo, ante la farsa política y la dictadura de Batista por la que atraviesa el país, la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) convoca a una Marcha con Antorchas que se trasladaría desde la Escalinata Universitaria hasta la Fragua Martiana, la cual tiene lugar el 27 de enero de 1953. Es el homenaje de desagravio que el estudiantado cubano rinde a José Martí en el Centenario de su nacimiento.

A ellos se sumaría un grupo de jóvenes que, dirigidos por Fidel Castro Ruz, ya se preparaba para el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en silencio y llevando en el corazón las doctrinas del Maestro.

A las 11:30 de la noche descendió de la colina, una imponente multitud de jóvenes con sus antorchas. Presidiendo, una enorme tela con la consigna ABAJO LA DICTADURA. Se dirigieron al Rincón Martiano de la Fragua. De este modo juventud y pueblo, unidos por un mismo ideal, rendían homenaje al Apóstol.

Es por ello que el Museo Fragua Martiana se convierte en el escenario principal de la Marcha de las Antorchas del 27 de enero de 1953. Este suceso no fue solo el homenaje del estudiantado y el pueblo de Cuba al Apóstol, en el centenario de su nacimiento, sino también uno de los más importantes actos de repudio a la dictadura de Fulgencio Batista.

Transcurren tiempos de luto y dolor para el pueblo cubano. Se lleva a cabo, en Santiago de Cuba,  el asalto a los Cuartes Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Tienen lugar el levantamiento del 30 de noviembre, en Santiago de Cuba; el desembarco del Granma; el asalto al Palacio Presidencial; el asesinato del Presidente de la FEU, José Antonio Echeverría; y los sangrientos sucesos de Humboldt 7. Cada día, en todo el país, aparecen los cuerpos sin vida de jóvenes salvajemente torturados y acribillados a balazos.

Y, luego, llega el 1ro. de Enero de 1959, el triunfo de la Revolución, y de esta vorágine de hechos trascendentales no queda exenta la Fragua. Sino que resurge aun con más bríos.

La primera conmemoración del natalicio del Maestro, en esta patria  libre, tenía lugar el 27 de enero de 1959 a las 9 de la noche,  retomando la histórica Marcha de las Antorchas de 1953. Fue organizada por el Movimiento 26 de Julio y encabezada por el Pelotón Mariana Grajales.

Descendió desde la escalinata universitaria, otra vez, una imponente multitud de jóvenes  hasta el Rincón Martiano de la Fragua Martiana. En esta ocasión, se  entonaron, además de  las notas del Himno Nacional, las de la Marcha del 26 de Julio. Esta impresionante actividad estuvo encabezada por figuras como: Haydée Santamaría, Heroína del Moncada; el Dr. Armando Hart Dávalos, Ministro de Educación; Marcelo Fernández  y Jesús Soto. También participaron Agustín Díaz Cartaya, autor de la Marcha del 26 de Julio y Jesús Orta Ruiz, El Indio Naborí, autor de la Marcha Triunfal del Ejército Rebelde.

Y el Museo Fragua Martiana se sumó a todas las tareas de la Revolución y el  28 de enero de 1961, denominado Año de la Educación, fue inaugurado el Centro de Alfabetización Fragua Martiana, jugando un papel especial en esta batalla contra la ignorancia y el analfabetismo.

Y a los alfabetizadores martianos de la institución pertenecientes al Comité de Alfabetización del barrio de San Lázaro, se sumaron los asesores e integrantes de los Grupos Martianos del país.

¿Sabía usted que la Revista Patria, órgano de la Asociación de Antiguos Alumnos del Seminario Martiano, preparó y publicó un Manual Martiano de Lectura y Escritura que entregó a todos aquellos que aprendieron a leer y escribir durante la Campaña? E incluso, una profesora, especialista en logopedia, y recordada como Margarita por los compañeros de la Fragua, logró alfabetizar a personas sordomudas e hipoacúsicas. Quizás, sea esta la primera experiencia de la  educación en Cuba  al respecto.

Por la Resolución  No. 2937 del ministro de Educación, Dr. Armando Hart Dávalos, de fecha 24 de octubre de 1962, se concede la custodia de la Fragua Martiana y  el Rincón Martiano, a la Universidad de La Habana. Se le asignan además, funciones docentes, relacionadas con la vida y obra de nuestro Héroe Nacional, así como las de custodia de documentos y objetos patrimoniales  de la museología martiana. Y en la Dirección de Extensión Universitaria se le otorga el carácter de centro cultural a partir de lo establecido por la Ley de Reforma Universitaria, de la que estamos conmemorando el 50  aniversario de proclamada.

El traspaso oficial tuvo lugar el 22 de noviembre de 1966, en acto solemne y público, que tuviera lugar en la propia Fragua y fuera presidido por el Dr. Juan Marinello, Rector de la Universidad de La Habana en esa fecha.

El Museo Fragua Martiana tiene hoy el reto de mantener el legado de sus fundadores y multiplicar sus funciones en atención a los tiempos de trasformación social que afronta nuestra sociedad.

Por lo que como cualquier museo del mundo elabora los Guiones museológicos y los Proyectos museográficos de las exposiciones que presenta. También proyecta y vela por el cumplimiento de los planes de restauración, conservación y adquisición de nuevos fondos de acuerdo a las normas establecidas por el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural.

Además de atender, en visitas dirigidas, al público que concurre a la institución, lleva a cabo actividades directamente vinculadas a la docencia y la formación de profesores y alumnos. Por ejemplo, imparte cursos libres, de postgrado y diplomados en estudios martianos a estudiantes universitarios y profesores.    

Asimismo, brinda asesoría especializada a maestros, metodólogos y directivos de escuelas primarias, para la aplicación del sistema de perfeccionamiento de la educación martiana a través de los Clubes Patrióticos Amigos de Martí en todas las escuelas del país.

También  asiste, académicamente, a la Universidad de La Habana en proyectos de investigación martiana, realizando investigaciones conjuntas con otros organismos y facultades del alto centro de estudios, en torno a las diversas temáticas que resultan de interés.

A su vez, proyecta investigaciones relacionadas con la temática martiana, en especial aquellas referidas a objetos, documentos y otras reliquias del Maestro que exhibe y custodia este museo. El resultado de estas se aplica en el perfeccionamiento de la exposición y la información que se brinda a visitantes y la comunidad.

La Fragua Martiana, reconocida como una de las más importantes instalaciones y lugares históricos vinculados directamente a la vida de José Martí, recibe a diario una considerable cantidad de personas en busca de información especializada para elaborar un ejercicio de clase, realizar una investigación sobre la historia de la localidad, conocer el origen y la importancia de esta institución martiana o disfrutar de sus diversas ofertas culturales y comunitarias.

Por sus aportes a la educación y a la cultura, ha recibido importantes reconocimientos, como la Réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez, el 16 de abril de 2003, Día del Miliciano, entregado por el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en acto solemne en el Foso de los Laureles de la Fortaleza de la Cabaña, por el  Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque y el Premio Nacional de Trabajo Comunitario, que otorga el Ministerio de Cultura, por la labor realizada en bien de la comunidad.

Visitar la Fragua Martiana, sitio histórico de tan honda trascendencia en la vida de José Martí; inculcar en nuestros hijos y en nuestros profesores y estudiantes la importancia que tiene la preservación de este lugar; disfrutar de la escultura del Martí adolescente, obra del escultor José Villa; aproximarnos a la historia que guarda y reconocer los esfuerzos realizados por todos los que nos antecedieron para hacerla realidad, resulta obligación sagrada de todos los cubanos y orgullo de los habitantes de la capital.

 

 

 

 

Imágenes: Internet

Temática: Patrimonio
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Lector crítico
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