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Y HABLANDO DE DANZA... Ismael S. Albelo
No hay quien pierda de vista a Carlos Acosta Fecha: 2008-08-22 Fuente: CUBARTE
No hay quien pierda de vista a Carlos Acosta
No hay quien pierda de vista a Carlos Acosta
(Cubarte).- Con su gorra de rapero y su andar elegante, el bailarín cubano Carlos Acosta recorre a pie la calle Calzada del Vedado habanero. Entre el gabinete de su fisioterapeuta y la casa de sus amigos del barrio, hace un alto obligado en la sede de su compañía, el Ballet Nacional de Cuba. Urgente, lo abordo antes que siga camino:

Este año obtuviste el Premio Benois de la Danza. ¿Cómo supiste la noticia?

"Te soy sincero: no sabía bien sus características. Loipa Araújo, que estaba en el Royal Ballet, me dijo que se reúne un panel y se recomiendan bailarines que se hayan estrenado en un rol. Este año yo hice Espartaco en el Bolshoi, en Londres y en la Ópera de París y tuve muy buenas críticas. Entonces Loipa me propuso a mí y a Fernando Alonso por su vida en el arte. Estaba con mi temporada en el Coliseum, cuando Loipa me llama diciéndome que había ganado el Benois. Fue impactante, porque lo dan los rusos y es un premio que tiene ya más de diez años. Ahora estoy esperando a mayo del 2009, cuando se hace la entrega, para ir a bailar y recoger la estatua de bronce".

Espartaco es tu más reciente rol. ¿Cómo lo trabajaste y qué es para ti?

"Lo trabajé con uno de los intérpretes originales, Mijail Lavrovsky. Me hubiera gustado haberlo hecho con Vladimir Vasiliev, pero Lavrovsky compartió el rol con él y se considera entre los titulares. El papel es más que dar brincos y saltos, es llegar al público. Se puede hacer de muchas maneras: en Vasiliev estaba el héroe; Lavrovsky era un poquito más noble; y mi línea siempre fue el sufrimiento de un pueblo, transmitir el estigma de la esclavitud, una cualidad que hasta ese momento faltaba en el papel. Fue una experiencia grandiosa, es un papel muy complejo desde el punto de vista dramático. La fuerza no es un problema en mi danza; pero sí entender qué es lo que requieren los distintos momentos: el primer acto es el esclavo, la frustración, al final se rebela con su ejército; el segundo es un poco más la nobleza, es el líder, los saltos son más libres; y el tercero ya es la caída y posteriormente llega el símbolo de Espartaco".

Últimamente te hemos visto en Romeo y Julieta, Mayerling y Manon. ¿Cómo siendo un bailarín tan técnico puedes desdoblarte en personajes tan diferentes entre sí y diferentes a ti mismo como persona?

"Pienso que depende de un bailarín lo que quiere proyectar con su arte y cómo quisiera ser recordado por el público. Para mí lo principal es poder hacer de todo, que no me encasillen como un bailarín técnico. Me gusta mucho actuar, transmitir emociones, sentimientos, eso es lo más importante del arte de bailar. Hay bailarines buenos, y hay artistas. Cuando trabajo un papel trato de meterme en la psiquis de ese personaje. En Romeo recurrí a ese primer amor, cómo yo lo experimenté, y lo expreso mediante mi danza, tratando de sacar ese Romeo que todos tenemos dentro. Eso lo hago con todos, con Espartaco, con Des Grieux. O sea, quiero que no se me conozca por la destreza sino, además, porque pude transmitir una emoción, por ser alguien que pueda llegar, no solamente saltando, sino a lo mejor caminando o mirando, que eso forma gran parte de nuestro arte".

El año pasado se publicó tu autobiografía No Way Home. ¿Qué acogida ha tenido y qué piensas después que ya está en la calle?

"La acogida fue sensacional. Se publicó en el Reino Unido, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos, Canadá; este otoño se va a publicar en alemán y para el año que viene posiblemente se publique en Cuba. Me llevó diez años escribirla. De repente se me abrió otro mundo y me sirvió de terapia. Necesitaba escribir eso, plasmar en palabras todo ese viaje que ha sido mi vida. Ahora estoy muy entusiasmado porque se va a publicar aquí y puedo compartir esa experiencia con mi pueblo. Estoy trabajando también en el guión para hacer la película, que se empezará a filmar en noviembre o diciembre aquí en Cuba. La están produciendo la Universal y la Pathé".

¿Qué va a pasar con Carlos Acosta cuando regrese a Londres?

"Empiezo con El lago de los cisnes y Manon en el Royal Ballet. La BBC tiene interés de filmarme en Manon. Después vengo al Festival Internacional de Ballet de La Habana y ya me quedaría para filmar la película, en la cual yo también actúo, así como mi sobrino. En el Festival me gustaría hacer el dúo de Espartaco con la bailarina del Bolshoi, Nina Kotsova; y también el solo Le Bourgeois, con música de Jacques Brel y coreografía de Ben van Kuberden. Pronto va a salir el DVD de Espartaco con el Bolshoi en la Ópera de París. Espero seguir mi carrera y poder compartir más con Cuba, que la gente sepa lo que estoy haciendo y que no me pierdan de vista".

Temática: Artes Escénicas
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Lector crítico
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