Inicio   |   Mapa   |   Español ∇   |   Lunes, 01 de Septiembre, 2014
ir al portal cubarte
Críticas
Aitana Alberti y la poética de la intuición Fecha: 2012-02-22 Fuente: CUBARTE
Aitana Alberti y la poética de la intuición
Aitana Alberti y la poética de la intuición

Aitana Alberti, nace en agosto de 1941, en Buenos Aires. Es hija de Rafael Alberti y María Teresa León, paradigmas literarios de España, su cuna fue de oro.

Pero muy pronto se agitarían los módulos del mundo, con el fin de la Segunda Guerra Mundial, y el período de pos guerra. Y es en plena pos guerra, con solo doce o trece años, que la niña Aitana escribiría un libro de poesía desconcertante y singular, raramente profundo, y con tesitura ficcional.

Y esos poemas de Aitana Alberti, que son los que en esta sección vamos a presentar bajo el título de Poemas de Aitana Alberti, editados en la Colección Sur, vienen desde su primera edición, en el Editorial Losada, Buenos Aires, en 1955, con aquello que afirmara Juan Ramón Jiménez, al comentar, en ese entonces los poemas de la niña: “si esta criatura sigue así, no se que va a pasar cuando sea mayor”.

El espíritu predominante en la pos guerra fue una especie de confusión de géneros y doctrinas. Mikel Dufrenne, en su artículo de “Filosofía y Literatura”, de 1948, concluye que “la literatura no es posible sino recibe el esclarecimiento de una filosofía; en la misma forma, la creación estética ilustrará la creación filosófica”.

Tal vez en esta idea esté el misterio, ese misterio que Lorca esencializaba como salvador, de este grupo de poemas de Aitana. Venido de la pre guerra, pero llegada su obra hasta nuestros días, como Aitana, Bergson, el filósofo francés poseía una metafísica de la intuición. Y el fundamento de la intuición no es más que el movimiento por el cual el espíritu da la espalda a la apariencia cuantitativa para enfrentarse a su origen fundamental, a su dirección cualitativa.

Y es que la poesía de Aitana Alberti, plena de intuiciones, nos da clases de estética bersoniana.

El Manifiesto Surrealista proclamaba desde 1924 “Solo lo maravilloso es bello”: y eso maravilloso se encuentra en la médula de la poética de esta escritora, de tal forma que el ámbito de lo maravilloso, como decían los surrealistas está sugerido por una asociación de palabras y de ideas perfectamente ilógicas, tal y como sucede en los sueños.

Dice Aitana en su primer poema: estaba junto a un río / y las ramas de los árboles/ se bañaban en sus aguas./ caminé por sus orillas/ pero ese río era extraño,/ aunque los peces/ circularan por sus venas/ y las ranas cantaran en los juncos/. Y sigue en el mismo texto cuestionándose: Y seguí caminando/ hasta que la primera estrella/ se clavó en el cielo, / y hasta que la última/ hubo caído en el horizonte,/ y hasta que el sol/ volvió a girar su disco,/ y hasta que lo detuvo junto a su almohada/ y siempre el río era extraño, / pero por más que lo mirara/ no podía ver en qué/ no era igual a los demás ríos.

El mundo poético sugerente de Aitana venía pleno de reflexiones totalmente inusuales para una niña de trece años. No se trata de una literatura exangüe, falta de sangre, sino que como drama del Kabuki, su verso puede ser cuestionador y angustioso. Nos lega, desde el siglo XX en que fue escrita, una poética medidora de lo que está introyectado en su sensibilidad para luego expandirse en excelentes textos.

¿Y de qué sensibilidad se trata? Desde aquellos primeros poemas, hasta los poemas actuales de "Y de nuevo nacer", por ejemplo, la inconformidad con ciertos aspectos de la vida cotidiana, los juicios sobre realidades terribles del mundo superestructural del poder político, los desmanes de la realidad que trucidan su interioridad, van a ser prioritarias en su escritura.

En ella, hay lo céntrico, como se ve en el poema VIII de poemas, de algo total, perfecto, contradictorio, que se dibuja y se instaura. Esa sensibilidad arrasadora se proyecta en un ámbito metafórico original, siendo sus versos verdaderas precisiones de mucho valor. Aitana tiene la facultad de poder discurrir e inventar, desde su espíritu, por lo que está llena de ingenios.

Las habilidades escriturales de que se vale, revelan a una conocedora, hija de Rafael Alberti y María Teresa León, los grandes talentos españoles, pero a la vez distinta en su proposición poética lo que se hace evidente en este primer libro. Aitana no se parece a nadie, viene cuestionando y ficcionando desde el principio sin imitar otra cosa. Es propia, única, inimitable. Tiene condiciones de estatura mayor que la hace comparable a ciertos linderos claros en los que la iluminación del sol reposa y distiende su manto en rayos engordados.

De sus padres tendrá también el gusto por lo marino, lo marinero como fluencia sonora y de visión extraordinaria. Después el sol, /las olas, / las hinchadas maderas de los navíos/ y el viento./ Pero tan solo el mar, / solo el mar yo buscaba/ y descansar; /descansar y dormir/ soñando, sonriendo. Como los grandes poetas Luis Cernuda, Emilio Ballagas, José Martí hará de su hogar un pleamar en el que el mar es siempre vida y memoria.

En sus definiciones de marcada sabiduría, parece convivir el saber filosófico con la belleza de los semantemas. Armonía en la musicalidad del verso que no es entumecido ni sordo. También hay sensaciones de carácter anímico que implican una complejidad psicológica y de sensibilidad que frisa con lo absoluto-original.

En Poemas…, el comportamiento intelectual es de una inusitada vanguardia en la que los cierres van a ser desconcertantes pero trasmisores de fuerza emocional. También existe lo sensorial como modo de intuición que lleva metas conclusivas inesperadas.

En cuanto a la postura política, Aitana siempre de izquierda, se refleja en poemas donde hay preocupación humana y social. Como especial señalamiento debemos decir que lo paradójico está presente también en el libro, y lo paradójico en ella tiene el énfasis en la contradicción, porque no hay temor a la imagen difícil, tenebrosa.

Es por eso que en su poema “Capricho”, cierra diciendo: anda, cómprame/ ese cadáver, / que quiero jugar a las muñecas.
Poemas, de Aitana Alberti  tiene riqueza, magnificencia, esplendor, suntuosidad.

Se trata de un verdadero lujo para el espíritu, imbuido como estamos, en pleno siglo XXI, en aires de cibernética y de ciberespacio.

Gracias a que la poesía de Aitana Alberti sigue produciéndose también hoy, podemos entender aún mejor, estos poemas de niñez, asombrosamente originales.

Leer este texto, nos conducirá a la magia de las esencias verdaderamente poéticas, y habrá que convencerse, que, sensibilidad única, es una suerte para nuestra Isla que la gran poeta Aitana Alberti, haya fijado su residencia entre nosotros, los cubanos.

 

 

 

Imagen: Internet

Temática: Libro y Literatura
compartir en:
Lector crítico
Enviar comentario »
adicionando comentario ...