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Entrevistas
Luis Rafael Hernández, un escritor de su tiempo y para su tiempo Fecha: 2012-02-22 Fuente: CUBARTE
Luis Rafael Hernández, un escritor de su tiempo y para su tiempo
Luis Rafael Hernández, un escritor de su tiempo y para su tiempo

Conduce el diálogo con una frescura y sinceridad proverbiales. Desde muy joven ―le viene desde la cuna―, es un enamorado ferviente de la Literatura pero, en especial, de aquella en torno al mundo infantil,  y enfrascada en el pensamiento martiano útil y virtuoso del Ismaelillo. Luis Rafael Hernández es un escritor joven aún y, con los pies muy bien puestos sobre la tierra, aspira entre otras ideas “a expresar la vida y proyectarla hacia una dimensión espiritual que nos sirva para descubrir caminos de futuro”. Así, es un hombre proyectado hacia el futuro pero también alguien que vive con su tiempo y para su tiempo aunque el camino, en ocasiones, se le refleje accidentado o tortuoso. Su talento e inteligencia y su sentimiento hacia lo cubano han logrado siempre anular tales obstáculos para fortalecerlo y ubicarlo entre uno de los escritores cubanos más leídos y afines con las nuevas pautas literarias derivadas de esta época de cambios y transformaciones en el mundo.

Primeros pasos en la Literatura cubana y del continente. ¿Inducción familiar? ¿Curiosidad bibliográfica infantil/juvenil? ¿Algún referente accidental o incidental?

Mi primer acercamiento a la literatura y a la lengua fue a través de lo oral, de las tradiciones y las leyendas. Aprendí el lenguaje a través de cuentos que me relataron y leyeron mis mayores. Tuve una infancia feliz, rodeado de abuelos y bisabuelos. Fui el benjamín de una familia numerosa, de muchos tíos, primos, tíos-primos y primos-tíos... Mi abuelo me leía historias para dormir al mediodía, mi abuela me compraba libros cada semana, mi bisabuelo me relataba las leyendas que su madre ciega le había contado cuando era niño… De manera que también yo comencé a imaginar ficciones y a contarlas a mis amigos, incluso antes de saber leer o escribir.

Luego, con el estímulo de la bibliotecaria de mi escuela y de los talleres literarios, escribí mis primeros relatos “originales” y los presenté a concursos. Tuve suerte y con solo 14 años gané el Premio Nacional de Cuento en el Encuentro Nacional de Talleres Literarios. Enseguida un editor me escribió proponiéndome publicar un libro con mis relatos. Aquello me azoró. Hasta entonces solo había publicado algún texto corto en el periódico El Habanero, pero un libro solo mío…Era algo inesperado y mágico. Mi primer cuaderno de cuentos, titulado Un bosque por dentro, se editó cuando tenía 15 años y se presentó en mi Preuniversitario. Aunque no estoy satisfecho con aquellas historias, agradezco a ese primer libro el saberme escritor y sentirme en la ruta adecuada.  

¿Qué le satisface del público lector? ¿Qué le desagrada?

Me satisface que el lector se siente a gusto leyéndome. Para mí es importante que el lector encuentre ameno mi libro, que le enseñe algo sobre su propia vida, que le sorprenda o refleje. Aspiro a expresar la vida y proyectarla hacia una dimensión espiritual que nos sirva para descubrir caminos de futuro. Creo que el arte tiene el mismo derecho de la ciencia, y hasta más posibilidades, para la anticipación y la edificación de porvenires más vivibles y justos. Dice, con razón, García Márquez que “el escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar”.

En cuanto a lo que me desagrada, no tiene que ver con el lector, sino con la industria editorial, que muchas veces mediatiza al libro desde concepciones políticas o comerciales. Comprendo que el libro debe ser vendible y estoy lejos de proponer una literatura al margen del mercado, pero demasiadas veces la promoción se centra en textos o autores de escasa valía, contaminando la comunicación entre autor y lector. A veces los premios no avalan el buen hacer sino el comportamiento de un autor o su lealtad hacia unos modelos o un jurado que vanamente intenta estatizar posturas ideo-estéticas. Cuando el lector se enfrenta a libros que supuestamente expresan un modo de hacer novedoso y descubre el vacío, todos perdemos. En cambio, cuando un lector descubre un libro que le mueve los cimientos, que le conmueve o le ayuda a caminar con paso más firme, el arte cumple con su función espiritual más elevada.

La crítica en relación con su obra. ¿Condescendiente? ¿Altanera? ¿Positiva? ¿Despiadada? ¿Ignorante?

Aunque puedo estar satisfecho por la reacción crítica ante mi obra, pienso que nos falta verdadera crítica. Crítica bien fundamentada, concienzuda. Y no solo en Cuba, sino en toda la literatura y el arte contemporáneos. Demasiadas veces los elogios se corresponden con elogios precedentes, demasiadas veces los críticos evitan crear polémica o señalar limitaciones o deficiencias. Una crítica más centrada en los aspectos técnicos sería útil para que el lector pudiera deslindar, como quería el poeta Antonio Machado, “las voces de los ecos”.
 
Revista Jácara en este período de cambios en Cuba, ¿posibilidad de un renacer?


Jácara (1995-2005) fue la única publicación de la década de 1990 dirigida por miembros de esta generación larval y la única revista que abrió sus páginas a la renovación artística de la Neomodernidad. Mientras otras publicaciones oficiales, dirigidas por miembros de las generaciones anteriores, se mantuvieron divulgando los textos anclados en el canon del ochenta y creaciones que replicaban sus fórmulas, Jácara reformuló el arte literario a la luz de una época de cambios, global y transnacional; recuperó autores y la tradición iniciada por el Modernismo martiano; abrió el verso hacia la experimentación, al tiempo que rompía con el coloquialismo de la generación anterior y se centraba en el trabajo rítmico y tropológico; cultivó un relato de mayor universalidad y trascendencia, que superaba las narraciones costumbristas entronizadas por la posmodernidad de la mano del mercado extranjero; y con el ensayo y la crítica literaria propuso nuevas indagaciones y líneas de conexión entre las letras cubanas clásicas y las contemporáneas, incorporando los aportes de las literaturas de otras latitudes, especialmente en lengua española. Creo que hizo lo suyo y a tiempo.

Ahora les toca a otras publicaciones, como Isliada, un proyecto joven que intenta actualizar la literatura de la Isla desde el diálogo con otras literaturas, desde la interacción con lo que se hace en el resto del mundo. Veo en esa publicación una buena continuidad para Jácara.

Nuestro José Martí en origenistas como Cintio Vitier y Fina García Marruz, siempre será apreciado en ellos a partir de su espiritualidad. Como estudioso y simpatizante de ese connotado Grupo de intelectuales, ¿ha pensado trasladar a su obra (como miembro de una generación aún joven) esta importante y casi desconocida arista de la vida del Apóstol?

José Martí, el Apóstol, San Martí, o como quieran llamarle, es y será referencia obligada para cualquier artista o intelectual cubano. Desconocer el impacto de su obra en cualquier arista posterior es empeño de imbéciles, porque Martí nos colocó a los cubanos, por primera vez, en el centro de la renovación artística de la Modernidad.

Cierto que la renovación modernista iniciada por la literatura martiana en la década de 1880 y continuada por Rubén Darío y otros escritores hispanoamericanos de fines del XIX, en los inicios del siglo siguiente queda reducida a modelos y estereotipos en que se encasilla. En el caso cubano, las muertes prematuras de Julián del Casal en 1893 y de José Martí en 1895, influyen en el decaimiento de la corriente modernista y en el equívoco de su senda. La obra lírica de Martí es prácticamente desconocida, incluso en su Patria, durante las primeras décadas del siglo XX. Será el grupo modernista nucleado en torno a la figura de Julián del Casal, quien dé continuidad al movimiento en el nuevo siglo. Y luego los poetas de Orígenes, que integrarían la antología publicada en 1948 por Cintio Vitier, quienes desde la diversidad de sus voces manifestarían un acercamiento a la Modernidad de raíz martiana y flor dariana. Los Origenistas logran conjugar la tradición hispana y cubana con influencias galas y anglo-norteamericanas; asimilan las conquistas de la Vanguardia, pero rechazan su entronización, en busca de un esencialismo que trascienda lo contextual y exprese la complejidad del universo y de la identidad propia en el cosmos. El Grupo Orígenes aporta a la poesía cubana el retorno de la lírica a la universalidad, un sistema de pensamiento poético de vastas resonancias filosóficas, estéticas, religiosas; una proyección metapoética capaz de volatilizar el espacio geográfico y temporal. Para mi generación, que es la de Jácara, la generación de 1990, Orígenes y Martí son modelos de gran vigencia y valor: en noche oscura, estrellas de límpido fulgor.

¿Qué aportes, críticas o señalamientos realizar a los escritores noveles o que aspiran a serlo?

No me considero un oráculo, pero si algo he aprendido es que para aprender a escribir, para escribir cada vez mejor, hay que escribir mucho, y leer críticamente. El trabajo es la clave para el desarrollo de un escritor. A propósito, el poeta latino Ovidio observó que “La gota horada la roca, no por su fuerza sino por su constancia”.

Otra cosa importante es que seamos capaces de deslindar dónde hay imitación de modelos y dónde novedad, renovación. A los jóvenes nos toca renovar, cambiar los modos de expresión, experimentar, actualizar el arte y proyectarlo al futuro. Aún a riesgo de que algunos “viejos”, autores de generaciones anteriores anquilosados, que no evolucionan, editores desfasados o críticos acríticos, nos nieguen la visa de entrada en sus estudios; nos regateen premios que prefieren otorgar a libros más tradicionales, acordes con sus propios modelos; nos veten el derecho a figurar en sus antologías; o nos frenen algún que otro libro por considerarlo “experimento artificioso”, etc.

Historia, literatura y sociedad cubana. ¿Cómo enfocarlas o encauzarlas en el mundo actual?

La historia es lo que se vive, la sociedad es donde se vive y la literatura lo que se escribe reviviendo las experiencias y emociones hijas de la historia y la sociedad. El contexto nos hace, y a nuestra circunstancia debemos lo que somos y lo que seremos. Te resumo con una frase de mi querido Eliseo Diego, quien escribió: “No es por azar que nacemos en un sitio y no en otro, sino para dar testimonio”. De forma directa o indirecta, los escritores somos la voz de muchos, en el espacio poblado de silencios.

Intelectuales cubanos: visión de los que se fueron y de los que se quedaron en los medios de comunicación dentro y fuera de la Isla. ¿Cómo aunar principios?

Heredia, La Avellaneda, Martí, Villena, Serpa, Carpentier, Cabrera Infante, Ballagas, la Loynaz, Lezama Lima… ¿Son de adentro o de afuera? Algunos autores cubanos escribieron adentro y afuera, o solo adentro, o solo afuera. La literatura cubana no es “orillera” sino de mar salobre y huracanado. Se hace sobre la espuma repetida y movediza de una tradición que traza caminos en el agua, que es únicamente palpable en el ámbar cambiante de la marejada.

¿Satisfecho? ¿Qué obras por venir?

Satisfacciones, pocas. Descanso, ninguno. Creo que tengo muchísimo por hacer aún y atesoro la esperanza de que el libro que estoy por escribir será el mejor de todos. Eso sí, no espero por la  “inspiración” o por las posibilidades de publicar, o que me encarguen un proyecto, para trabajar en él. Las posibilidades de publicar aparecen siempre, a la larga, o cuando deben. Creo en la concurrencia del azar…Tengo libros que han pasado más de una década inéditos, y otros que no he publicado aún, pero confío en que llegará para ellos la ocasión idónea. Sin embargo, no me detengo, sigo afanándome en la continuidad de mi obra. Para mí los géneros son cuerdas de un mismo instrumento. Un escritor debe dominarlos todos, como un pintor no se puede limitar al óleo, o al fresco, o a la plumilla. Así que los próximos que escriba pueden ser libros de poesía, ensayo, narrativa... Desde cualquier forma intento siempre expresar la complejidad del ser humano, iluminarme, al tiempo que mostrar a otros, el sendero hacia la comprensión del mundo, en este megauniverso de vastos espacios gnósticos y galaxias paralelas.

 

 

 

Imagen: Internet
 

Temática: Libro y Literatura
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Lector crítico
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2 Comentarios
Olga - 01 Marzo 2012 10:27:00 .1 Felicito a Astrid y a Luis Rafael por tan buena entrevista. Es un autor que leo y de los mejores, con criterio y cultura. La imprimí para pasarla a mis amigos. Gracias.
Amaury - 23 Febrero 2012 02:47:53 .2 Excelente!! Al fin nombre nuevos...