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Entrevistas
Un cantaor flamenco cubano con éxito Fecha: 2012-05-11 Fuente: CUBARTE
Actuación de Andres Correa en el Homenaje a Gades en 2009.
Actuación de Andres Correa en el Homenaje a Gades en 2009.

En la proximidad al XXIV Festival de la Huella de España, dedicada a Andalucía, entrevistamos a Andrés Correa en ocasión de celebrar sus veinticinco años de éxito sostenido como cantaor flamenco, quien se prepara para deleitar al público en el concierto Cantos de Cuba y España en el Auditórium del Museo Nacional de Bellas Artes durante la noche del 2 de junio, acompaño por  Amelia Ruiz en el piano; el guitarrista Yovany Brito  y las bailaoras Ana Rosa Meneses y Ángela Badell de la Compañía  Flamenca Ecos.

Cantaor y compositor, Andrés Correa inició su trabajo profesional a finales de 1993 en el Ballet Español de Cuba, entretanto recibía asesoramientos artísticos en  los “Seminarios del Flamenco de La Habana” que auspician el Ballet Nacional de Cuba y la Junta de Andalucía, donde recibió la enseñanza de cante de los españoles Vicente Gelo, Juan José Amador y  del director del Centro Andaluz del Flamenco de Sevilla, Segundo Falcón.  También asistió a las clases magistrales de compás impartidas por el cantaor Diego Carrasco, y a las conferencias didácticas del bailaor Mario Maya.  Mientras que la  teoría del flamenco la recibió del especialista Juan Verjillos, reconocido critico del flamenco y periodista andaluz. En el 2007, obtuvo el Gran Premio en la XVI edición del Concurso de Interpretación de Música Popular Cubana Joseito Fernández.

Andrés ¿cuándo te hechizó el cante flamenco?

Desde pequeño sentí la fuerte atracción por la música española en general. Específicamente, yo llego al flamenco bajo la influencia de un primo-hermano ya fallecido, el Dr. Eider Hernández, extraordinaria persona y  cantaor aficionado de este género. Él me llevaba a tertulias organizadas por amigos suyos, amantes  también del flamenco. En ese ambiente crecí y obtuve experiencias que han sido decisivas en mi vida. La otra fuente de inspiración se la debo al Camarón de la Isla. Pues durante mis primeros pasos, cayó en mis manos la grabación Castillos de arena (de Camarón) y al escucharla me dije: Este es el camino que debo seguir y hasta el momento no pienso abandonar el cante flamenco, no obstante el nuevo proyecto donde me desempeño con boleros, baladas, canciones cubanas de ayer, y clásicas españolas.

Tu vida de estudiante ¿transcurrió solo por la música flamenca?
 
No exactamente, soy arquitecto.  En 1989 me gradué en la especialidad de Arquitectura en la CUJAE y realicé  el servicio social a pie de obra. Ejercí la profesión tres años hasta que influido por el mencionado y bendito primo, un día me subí a un escenario del cual no quiero bajar. La vida da muchas vueltas y uno nunca sabe lo que le depara el futuro. Por aquel tiempo me lancé al vacío sin preocuparme demasiado si había o no una malla de seguridad y no me estrellé como algunos me vaticinaron y  tildaron de loco.

 ¿Disfrutas a plenitud la música flamenca?

El flamenco es un arte maravilloso, que cuando se te mete dentro es como un virus y te mueres con él porque no tiene cura. Vive impregnado en nuestro tiempo y enriquecido de las vivencias de las múltiples razas ancestrales que le dieron origen, como los gitanos y  moros,  sin olvidar el aporte modesto de los africanos y las experiencias que se acumularon, en particular en Cuba, durante la conquista y colonización del Nuevo Mundo. Es un género a través del cual expreso lo que siento, mientras exorciza mis demonios. Disfruto a plenitud todos los cantes porque traen poesía e inmensa historia de antaño.

Además de cantaor ¿tocas guitarra u otro instrumento?

Soy cantaor e incursiono en la composición. Me hubiera gustado mucho saber bailar un poco y poder dar de vez en vez “mi patadita por bulerías”. Lamentablemente, todos los intentos han sido infructuosos. Dios no me ha dado otra posibilidad, pero él sabe lo que hace.

Has actuado en homenajes como el de Gades… ¿qué ha significado en el orden profesional actuar en eventos tan prestigiosos?

Rendir homenaje a Antonio Gades significa gran honor. Este hombre hizo historia y dejó su marca imborrable sobre la piel del flamenco. Es algo que se agradece y  respeta. Son prodigiosos los legados de Gades a la danza española en sentido general.  No podré olvidar la emoción de haber participado en el concierto Homenaje a Antonio Gades, el viernes 13 de noviembre de 2009, en el Oratorio San Felipe de Neri.  El evento, muy hermoso,  me marcó e impulsó a transitar por un nuevo camino dentro de la carrera de cantaor.

 ¿Tienes sangre flamenca por árbol genealógico?

Recién descubrí que mi tatarabuelo por la rama paterna era canario; genealógicamente es lo más cercano que tengo de España. Quizá en alguna vida pasada tuve algo que ver con los gitanos... ¿quien sabe?

¿Cuándo fue la primera vez que cantaste en público y cómo fuiste acogido?

La primera vez que canté ante el publico fue en el Gran Teatro de La Habana con el antiguo Conjunto de Danzas Españolas (hoy Ballet Español de Cuba). El teatro estaba repleto de personas de todas las edades y fue una experiencia terrible, pues al momento de entrar al escenario se me olvido la letra y me quedé en blanco. Gracias a Dios reaccioné a tiempo y salvé la situación por un pelo. El público fue muy benevolente conmigo esa noche, pero el susto aún no se me olvida.

 ¿Dónde trabajas en la actualidad?

Actualmente trabajo con la Compañía Flamenca Ecos cantando para baile, aunque tengo mi propio proyecto donde actúo como solista. Con Ecos me presento todos los domingos y lunes en el Mesón de la Flota, en la calle Mercaderes entre Teniente Rey y Amargura.

He realizado giras nacionales e internacionales, con actuaciones sobre todo en México, Colombia y España. Además, impartí muchas conferencias y talleres relacionados con el arte flamenco, así como clases demostrativas sobre “Bailes Españoles” junto con Matilde y Carmen Rubio, ambas directoras del Ballet Español de Murcia. Hasta hace poco, colaboré con programas de radio y televisión de Cuba y Colombia.  En la producción discográfica tengo grabaciones compartidas con otros músicos y grupos cubanos, entre ellos: Bárbaro Torres, Liuba María Hevia, Fiebre Latina, Aceituna sin Huesos y Jorge Luis Chicoy. También participé en la grabación del tema Marius Rap, y  en el disco de música Hauss.

¿ Has actuado en alguna película?

- Sí y claro, como cantaor.  Participé en la filmación de escenas para la película Al menos un quejio de la agrupación española Mártires del Compás, y en el filme inglés Arrythmia de la compañía Touhh Monkey Music Limited. Recientemente grabé la canción-tema para la telenovela japonesa Don Quijote, trasmitida actualmente por la televisión de ese país.

En las presentaciones en España ¿cómo te llevó la crítica?

 No tengo quejas, verás… En el año 2009 fui a España por motivos personales y visité Madrid, Sevilla, Barcelona y  la comunidad Valenciana. En Sevilla canté en la peña Torres Macarena, durante una tertulia dedicada a Pastora Pavón, la llamada Niña de los Peines. Fue una tarde de experiencia inolvidable ¡te imaginas lo que representó cantar en la casa del trompo! Allí se encontraban muchas personas, jóvenes y adultas, con gran conocimiento sobre el flamenco que me aplaudieron hasta el delirio; te confieso que fue impresionante.  Por esos días,  recibí clases en el Centro de Arte y Flamenco de Sevilla impartidas por la prestigiosa cantaora Esperanza Fernández.

¿Con qué otras figuras españolas has compartido el escenario?

Me ha acompañado con la guitarra flamenca Paco Jarana y junto con Segundo Falcón hemos hecho el cante a Eva la Yerbauena en un baile por Soleá.  También fui invitado por la importante agrupación flamenca gitana Familia Fernández, en una actuación que realizó en la Sala García Lorca del Gran Teatro Nacional.

Por el momento, no hay más preguntas, pero si queda algo de tu interés por expresar te cedo la palabra.

 A capela te voy a ‘cantá’ e imaginas la guitarra sonando.

Guajira Flamenca

Aquí la malanga crece
rico manjar suculento
y al compás del blando viento
la dulce caña se mece.
El ajonjolí parece
una verde alfombra peregrina.
Y el mamey que se reclina
junto a la rama que toca
parece la dulce boca
de mi Angélica Rufina
ole...y bien.

En un potrerillo entré
y me encontré con una indiana
que se llamaba Juliana
su apellido no lo sé.
De mi caballo salté
y le dije estoy aquí,
vengo buscando los bueyes
y me contestó ¡mameyes!
usted a quien busca es a mí.

Me gusta por la mañana
después del café bebío
pasearme por La Habana
con mi cigarro encendío.
Luego sentarme en mi silla
en mi silla, mi sillón,
y leerme un papelón
de esos que llaman diario,
que parezca un millonario
de esos de la población
ole...y bien.

El negrito enamorao
cuando ve a su negrita
se hace un son con las maracas
y le baila una rumbita.
Y la negra cubanita
que es mas dulce que la miel
le dice que es para él
su corazón destrozao
que lo tiene reservao
p’a el negro de su querer.
Ay...
Manisero me voy
caserita no te acuestes a dormir
sin comerte un cucurucho de maní.
Ay...ay... ole y bien.

 

Temática: Música
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Lector crítico
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