Sentado ante una pantalla con todas las conexiones disponibles y la capacidad de pago necesaria, Ud. tiene el mundo en la mano. Y también muchas otras cosas, como enciclopedias virtuales, los fondos de la biblioteca de Alejandría, la mayor parte de los museos importantes del mundo, los estimados actualizados de Wall Street, y referencias sobre las que Internet no debería tener acceso, como vastas redes sobre pornografía y pedofilia o drogas, violencia política y fanatismo religioso.
El procesamiento de datos mediante computadora y satélite alteran las relaciones de producción, los niveles de productividad y mano de obra y la división internacional del trabajo. Las innovaciones tecnológicas -que no cesan de producirse, porque un descubrimiento conduce a otro mayor- ya han comenzado a modificar hábitos y formas de conducta, así como estilos de vida, principalmente en los países con economía de mercado desarrollada
El impacto de estos cambios no se refiere sólo a los medios de transmisión y difusión. Abarca áreas tan diversas como la administración, el comercio y los servicios, pero también la literatura y las artes plásticas. No se trata únicamente de comunicar datos sino de procesar información, transmitir órdenes y desarrollar conceptos. Sin embargo, los problemas asociados son tan recientes que en gran parte aún se desconocen sus implicaciones. Uno de estos fenómenos es el surgimiento de la economía especulativa.
El desafío va más allá de la utilización y dominio de medios sofisticados que son ya patrimonio de la humanidad y sin los cuales no es posible concebir el desarrollo. La cuestión es más compleja e interesa acciones políticas relacionadas con estrategias futuras, análisis prospectivos y valoraciones sociales, a escala nacional, regional e internacional.
La adaptación a otras formas de producción, educación y cultura, será agobiante para muchos países, principalmente las naciones de bajos ingresos, debido a la irrupción de procesos para los cuales no están preparadas.
Este escenario inquietante fue calificado como “shock del futuro” por el experto Alvin Toffler, quien dijo hace algunos años que la mayor parte de los países no contaban con medidas adecuadas ni valores sociales apropiados para asimilar a corto plazo un cambio cuya magnitud se ignora.
¿Por qué son Importantes los Medios Digitales?
El nuevo instrumental podría contribuir a dar saltos de adelante en los programas de desarrollo, elevar los niveles de producción, ayudar a crear nuevos materiales, garantizar y prolongar la salud o enriquecer la vida cultural del hombre. Los resultados obedecen a los objetivos y el contexto político y social del sistema en que se desarrollen.
Thomas Billadeau, presidente de la Automated Office Systems, explica que la informática ha ocupado rápidamente un lugar destacado por las muchas cosas que puede hacer de modo simultáneo. Para los teóricos de la modernización, sobre todo los ejecutivos de grandes corporaciones, la imagen del nuevo mundo es política y económica. El concepto mismo de las operaciones bancarias actuales descansa en el procesamiento automatizado de datos y su transferencia instantánea. Estos fenómenos se resumen en una tendencia a la concentración multisectorial bajo un mismo control financiero.
Los gobiernos y fuerzas sociales de los países subdesarrollados que buscan alternativas a la desigualdad y dependencia tecnológicas necesitan conocer a fondo estos fenómenos, que recién comienzan a ser identificados. Sin una comprensión adecuada de estos procesos y de la lógica de las corporaciones transnacionales, cambios que podrían ser patrimonio de la humanidad pueden terminar aumentando los riesgos de dominación en el mundo subdesarrollado.
En el mundo de hoy la información digital se ha transformado en una poderosa fuerza económica que articula diversos componentes. Estas tecnologías expresan la modernización del actual modo de producción. La remodelación del sistema impone estas tendencias. Una consecuencia es que la globalización de los cambios tecnológicos viene acompañada por procesos de concentración financiera, diversificación de inversiones e integración operativa de la industria y los servicios.
Ante esta situación, numerosos países se interrogan sobre el futuro de la informática en el Tercer Mundo, especialmente al ver extenderse por todas partes las tendencias de “liberalización” o “privatización” de las telecomunicaciones y las industrias audiovisuales, incluidos los sistemas de redes y de distribución de servicios.
No sólo se trata de las inversiones extranjeras directas. Inglaterra, hace ya algunos años, anuló las restricciones que impedían la competencia comercial en el sector, en particular en la transmisión de datos y mensajes por redes integradas, considerándola como “servicio de valor añadido”.
El Parlamento holandés también promulgó una ley para abolir el monopolio de Estado sobre el correo, telégrafo y telecomunicaciones desde 1989 en adelante. Otros países que enajenaron sus telecomunicaciones y vendieron los recursos y sistemas relacionados con la información fueron Argentina, Brasil y México, hoy inundados por teléfonos móviles y redes extranjeras.
Las nuevas tecnologías (opinan algunos expertos) acentúan y aceleran los rasgos, debates y conflictos del vigente sistema económico-social. Estudios de la Oficina Internacional del Trabajo, con sede en Ginebra, indican que disminuirán las posibilidades de empleo para los obreros menos capacitados, mientras que aumentarán las ofertas para los trabajadores con nivel universitario superior, sobre todo con dominio de las ciencias aplicadas y exactas. Ya no habrá un .empleo permanente o “para toda la vida, pues la característica será la eventualidad y los contratos a corto plazo. Los obreros de más de 30 años serán particularmente vulnerables.
El impacto tecnológico en la esfera laboral y educativa uno de los problemas cardinales de la informática, como también lo son los costos e inversiones. Esta compleja situación es cada vez más difícil para los países subdesarrollados, enfrentados a un contexto que no sólo tiene que ver con transferencia de tecnología, sino con formación de especialistas, reformulación de programas, revisión de las políticas de trabajo y estrategias de aplicaciones.
El Informe de la OIT señala que los problemas de empleo, acelerados por la ïnformatización de la sociedad”, deberán ser solucionados en el plano político, antes que mediante consideraciones tecnocráticas. Por tanto, las innovaciones tecnológicas deberán incluir fórmulas que tomen en cuenta las políticas sociales. Según el Informe McBride de la UNESCO el primer paso es adquirir una capacidad independiente de decisión en ciencias y tecnologías.
Lo que Algunos Países han Pasado por Alto
Pocos países parecen haber notado este fenómeno en el pasado. Para salir adelante se debe confiar primero, y sobre todo, en las propias fuerzas. En consecuencia, los países pobres deberían reconsiderar los lazos de dependencia impuestos por las grandes corporaciones o los intereses de los países desarrollados, y forjar vínculos de nuevo tipo, distintos de los del pasado. Si algún ejemplo implícito se desprende de la experiencia de nuestro país es que son los obstáculos económicos, sociales, culturales y políticos, los que impiden el desarrollo científico-técnico.
¿Qué sucede cuando un país subdesarrollado se propone una política nacional independiente, sea de preservación de mercados o de defensa de la identidad cultural? El resultado son presiones de empresas y gobiernos, chantajes y agresiones de todo tipo. Algunas de las más fuertes han sido ejercidas en las décadas de los 70 y 80 contra países como Perú, Chile, Brasil, Venezuela y México, siempre con la presencia de Estados Unidos como instigador o participante directo.
Es válido evocar que el presidente de la Comisión Internacional de la UNESCO para el Estudio de los Problemas de la Comunicación, Sir Sean McBride, manifestó que los procesos incontrolados de informatización de la sociedad, presionados por intereses monopolistas, actúan sobre las estructuras sociales y paralizan la función pública.
Es obvio que si tales estructuras de poder continúan como hasta ahora dirigidas con exclusivo propósito mercantilista por grandes intereses privados extranjeros, pueden convertirse en un sistema alterno capaz de cuestionar el equilibrio de los gobiernos y las políticas de Estado.
El doctor H. I. Schiller, pionero de la investigación crítica
en comunicación en Estados Unidos, ha señalado lo que significa
el control transnacional norteamericano en este sector. Uno de los aspectos
fundamentales -expresó- es que la dominación y el control global
de la información están basados en las tecnologías avanzadas,
la organización y administración de redes digitales, el desarrollo
de bases y bancos de datos, y la creación de software propietario.
La informática es importante. Estamos frente a cambios de gran magnitud,
de carácter interdisciplinario, que suponen una nueva dimensión
de la vida, la economía, el trabajo y la cultura. Aunque algunos aún
no se hayan dado cuenta.