Recientemente fue inaugurada en la Fototeca de Cuba la exposición Retratos de mujeres afrocolombianas “I-dentidad” y “ojo-identidad”, de la reconocida artista camerunense Angéle Etoundi Essamba.
Esta fotógrafa nació en Douala en 1962 y pasó la primera niñez en Yaundé, Camerún; en 1982 ingresó en el Nederlandse Fotovakschool, la Escuela Holandesa para fotografía profesional de La Haya y posee una larga trayectoria en el inventario visual de mujeres negras del mundo entero, con obras plenas de metáforas acerca del universo femenino.
Sus trabajos, que se han expuesto en países como Bélgica, Alemania, España, Malí, Estados Unidos, México, Francia, Senegal, Tanzania, Argelia, Sudáfrica e Italia, están muy influenciados por su propia trayectoria multicultural y cuestionan los conceptos de identidad, alteridad y dualidad cultural, con el fin de promover el respeto, la comprensión y la tolerancia.
Rufino del Valle, Presidente del Fondo Cubano de la Imagen Fotográfica y especialista de la Fototeca de Cuba, nos comentó acerca de Retratos de mujeres afrocolombianas “I-dentidad” y “ojo-identidad”:
“Esta muestra es el resultado de una investigación fotográfica sobre la identidad y la diversidad de las mujeres afrocolombianas que realizó Angéle Etoundi Essamba a partir de una propuesta del Ministerio de Cultura de Colombia y la embajada de esa nación en los Países Bajos, en el contexto de las celebraciones por el Bicentenario de su Independencia, el pasado año 2010”.
Además de la exposición, que ya ha recorrido ciudades de Colombia y del mundo, el proyecto provocó la publicación de un libro donde Angéle narra sus experiencias al captar las imágenes de las protagonistas de las instantáneas, las cuales habitan en las comunidades afrocolombianas de Quibdo, Guapi, Cali y Villarrica, en la Costa Pacífica; Cartagena y San Basilio de Palenque, en la Costa Caribe y en la Isla de San Andrés.
Etoundi Essamba, quien participó en la Bienal de La Habana del año 1994, ha declarado con respecto a su trabajo fotográfico que “está focalizado en la representación de la mujer negra como símbolo para transgredir los estereotipos. Quiero, por encima de todo, capturar la vitalidad, la fuerza interior y el orgullo que emana de ellas”; en especial acerca de ésta muestra ha afirmado que su objetivo había sido ”fotografiar los ojos y la identidad de las mujeres afrocolombianas” y a través de su mirada brinda un conjunto de imágenes de estas mujeres en movimiento, que llevan en su espíritu la música, el canto y el baile de herencia africana.
“Esta es una muestra muy interesante que busca la identidad de estas mujeres y el retrato específicamente de cada una de ellas, sacando a la luz la personalidad, la psicología, la antropología y la espiritualidad que habita en las mismas, destacándose como elemento visual los colores contrastantes propios de la zona del Caribe”, afirmó del Valle.
La exposición está compuesta por 32 fotografías de gran formato, exhibidas en paneles con marcos de aluminio e impresas en vinilo adhesivo y trasmite un concepto novedoso en cuanto al montaje; al respecto el especialista comentó:” Lo que más me llama la atención es la museografía, claro, no había otra posibilidad ya que son paneles de doble cara y en cada una hay una fotografía, pero esto a su vez da la posibilidad de movimiento en la sala entre una imagen y la otra, lo cual coincide con el propio concepto de movimiento que las imágenes reflejan”.
Objetivo evidente del lente de Angéle es resaltar la condición de pilar de la familia y la comunidad que constituyen las mujeres, vistas en sus funciones cotidianas y en su condición de portadoras y desarrolladoras de la herencia cultural africana.
Angéle, que dirige en Camerum la fundación Essamba Home Foundation para niños y niñas de la calle, persigue además contrastar estos valores con la inevitable vulnerabilidad que marca a las mujeres afrocolombianas, en medio de circunstancias determinadas por la supremacía androcéntrica y la consiguiente pervivencia de la dominación, la segregación y la violencia.
Hay mucha belleza, fuerza, alegría y dignidad en las imágenes de Angéle. Asistir a este intento por visibilizar y no olvidar a estas mujeres es una de las grandes virtudes de esta exposición., que cobra especial relevancia en el Año de los afrodescendientes, puesconstituye sin dudas, una mirada de respeto y alerta acerca de estos seres humanos doblemente excluidos.