Inicio   |   Mapa   |   Español ∇   |   Lunes, 21 de Mayo, 2012
ir al portal cubarte
Opinión
López Oliva: Metáforas pictóricas de la vida Fecha: 2012-01-30 Fuente: CUBARTE
Obra Carnaval
Obra Carnaval

La veta creativa de este artista es siempre un gran respiro. No es fácil encontrar hoy artistas tan despreocupados por las modas y tan comprometido con su propia línea. La biografía creativa de Manuel López Oliva está surcada de pinceladas que han consolidado en el tiempo y en él una formación con un particularísimo tinte. En otras palabras, si tan cierto es que todos y cada uno de nosotros somos nuestra biografía porque cada experiencia se decanta hacia nuestro ser, no es menos cierto que López Oliva ha pasado con furor por la vida y ha extraído de ella una riqueza que se traslada –con una sencillez de gran peso- en sus obras…

Hace ya más de dos décadas, en la obra del pintor y crítico se dan cita muchas señales de la teatralidad, de la máscara, la ritualidad y la vida metaforizada. Amén que sus piezas caminan plenas de colorido, son minuciosas en la elaboración que suma texturas y rasgos sueltos con facturaciones que recuerdan formas artesanales.

Hay en cada una de ellas esos signos plásticos de su quehacer, lo que le provee de tal nivel de *unidad *por encima de las mezclas estilísticas y variaciones: aquello que se enlaza con el Pop y la Nueva Figuración asumidas en sus comienzos (por la década de los sesenta), y se mezcla con etapas posteriores de su evolución, donde lo abstracto, el expresionismo, la libre asimilación de los códigos medievales y la posmodernidad han tenido indudable presencia. Todo ello se posa ahora en los trabajos expuestos en la muestra Mímesis, que quedó inaugurada el fin de semana en la sala transitoria del edificio de Arte Cubano del Museo Nacional de Bellas Artes, en La Habana Vieja, donde él se revela en todos sus sentidos: belleza, simbolismo, intensidad en las gamas de color (alguien lo ha llamado pintor de complementarios), “conceptualismo pictórico”, y, sobre todo, en el lenguaje basado en la metáfora y la paradoja.

Sinfonías de máscaras y carnaval…

Una de las fiestas populares más auténticas de la vida cubana, como ocurre en todo el complejo geográfico Caribe, es el carnaval, con sus desbordamientos, sensualismos, rituales y disfraces. Por sus mismas vivencias infantiles, en alguna manera marcada por la relación con los carnavales de su Manzanillo natal —ciudad oriental en el Golfo de Guacanayabo, López Oliva se ha visto compulsado a darle forma en sus creaciones, a personajes y refranes carnavalescos. Esta función de la fiesta tradicional en su lenguaje plástico, es así mismo un indicador de la influencia que determinadas facturas artesanales, propias de la ornamentación popular en el estilo, han tenido en sus obras. Ello explica quizá la acentuada originalidad de su estilo, que si bien se ha nutrido de variadísimas corrientes del arte plástico clásico y moderno, también es deudor del arte del tejido, el bordado, el mosaico y la misma producción de adornos, muñecones y otros elementos propios del carnaval.

Frecuentemente el pintor ha dicho que para él, el teatro es una metáfora de la vida. Por eso existe una indirecta presencia de los acontecimientos y problemas del hombre de hoy dentro de las alusiones teatrales localizadas en los cuadros de este creador. Aunque los propios títulos nos remiten a obras, partes y proyecciones de la teatralidad de todas las épocas, como Ajax, Boceto para baile de máscara, Antígona, Carnaval, El otro profeta, Fuente ovejuna, El tramoyista, La seducción tiene máscara, Robert le diable, Brand..., el espectador puede advertir similitudes con el acontecer diario, con la sicología de las gentes, e incluso con situaciones y arquetipos de la cubanía. Arte dentro de otro arte, teatro transformado en pintura, fusión de una vasta información cultural en el tejido poético de las obras, es aquello que caracteriza la dimensión universalista de López Oliva como parte de los pintores cubanos de espíritu abierto y avanzado.

López Oliva, no precisamente clásico

Podría parecer extraño que un pintor profundamente cubano y caribeño trasmita en sus realizaciones el sabor del pintor medieval y renacentista, y no pocas veces también del clasicismo y la evocación expresionista. Este es el caso de López Oliva, donde el vigor de los colores atenuados por densas atmósferas o el dibujo que se desplaza en ocasiones como un arabesco lineal, construye imágenes que se identifican con los estilos históricos mencionados, sin perder por ello su tremenda contemporaneidad, que por la pluralidad de sentido, ha sido catalogada por algunos de creación post-moderna.

¿Repertorio? Porque cada obra funciona como una puesta en escena autónoma, cada una es un problema estético, una imagen visual concebida con la independencia de una pieza que en un momento está relacionada con el teatro, con la vida y con un problema humano. El conjunto de esa obras le funciona al artista como una gran compañía de teatro que está exponiendo sus creaciones, por eso hay algunas que fueron vistas en otras muestras anteriores, pero la mayoría son inéditas, aunque las ya presentadas representan series de los últimos tiempos, que funcionan como parte de mi repertorio de creación, al igual que sucede con una compañía de teatro, ópera, ballet... Y digo repertorio por la fuerza que tiene en la exposición lo teatral, la ópera y el ballet.

Hay cierto cambio en las tonalidades de los cuadros, como Brecht decía “el teatro debe también mostrar los entretelones” en ese concepto del teatro desnudo López Oliva es consecuente con su relación con el teatro, “voy también a asumir a Brecht con el espíritu., por eso lo dejé así”, dijo. Como es una obra-boceto autónoma gigante, utilizó un poco los tonos del boceto clásico, como los pintores del Renacimiento, que se hacía en sanguina, porque su espíritu es un encuentro con lo clásico aunque desde una perspectiva estilística distinta. “Esos bocetos –refirió-- se hacían con los colores tenues que son un poco los de la atmósfera, del claroscuro y porque además pienso que no todo en la vida tiene color”.

La Luz, elemento primordial

La luz se torna en sus creaciones funciona como un personaje más, pues, el fenómeno de la luz le ha interesado siempre, comentó, tanto en la vida física como en el paisaje. Sobre todo la luz del barroco y la específica del teatro, tanto clásico como tradicional. Esa que está generada por las candilejas y por los focos colocados encima del espacio de la tramoya. Y entre los artistas que le han resultado sumamente interesante por el trabajo de la luz sumó al impresionista Degas, sobre todo la que aparece en sus lecciones de baile, así como Toulouse Lautrec en el que se observa un juego creador con la luz artificial. De Cuba señaló a Carlos Enríquez, quien logró vibraciones luminosas propias del intenso sol que nos baña, lo que provoca una leve neblina que envuelve a sus paisajes y figuras. De ahí el fenómeno de las transparencias, que es resultado de su manejo cromático de la luz. El estudio de todo esto, del claroscuro del barroco, de los efectos del blanco, que muchos pintores manieristas y barrocos utilizaban, le sirvió a López Oliva para comprender que en esas piezas que viene realizando desde el comienzo del período especial hasta hoy, tenía que producir, en el cuadro o en el performance, un tipo especial, imaginario y tramposo efecto general de iluminación. En Mímesis el espectador podrá dialogar con un total de 20 obras (acrílicos/tela y técnica mixta/tela), así como con dos performances: Escrito sobre la piel y Performance combinatorio. El primero es un homenaje a Frida Kahlo, realizado con el grupo de teatro El ciervo encantado, y el segundo, que hizo con la actriz Sarruf, es una propuesta que interioriza la relación de acuerdo y antagonismo entre lo erótico y la burocracia!! Esos materiales pasarán por las pantallas de un televisor en la muestra. Todas estas obras están realizadas en los últimos 20 años, y forman parte de algunas pequeñas series. Entre uno y otro cuadro no hay un encadenamiento de estilo, de ahí que puedan verse algunos contrastes, a veces, en la construcción de la imagen.

¿Hay otro López Oliva en la exposición? “Creo que está el verdadero, uno en la madurez uno saca en síntesis todo el universo visto y vivido, ello me ha permitido la libertad de hacer obras distintas con una unidad de esencia.

¿Por qué tantas costuras en las figuras? “Porque la vida está llena de costuras, después de tantos dolores uno tira un costurón y sigue andando”.

 

 

 

Imágenes: Cortesía del autor.

Temática: Artes Visuales
GALERÍA: 
compartir en:
Lector crítico
Enviar comentario »
adiciondo comentario ...
Noticias   •   Artículos   •   Columnas   •   Entrevistas   •   Críticas   •   Reseñas   •   Dossier    Multimedia   |   Foros   •   Prensa   •   Boletines
optimizado para 1024 x 768 px
- Realización: CUBARTE