Tareas Industriales de la Revolución en los años venideros (Fragmento)


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Publicado en Revista Cuba Socialista Año II No. 7. pp. 28-46, marzo de 1962

 La Revolución Cubana entra en 1962 a una nueva etapa de su vida institucional, etapa que ha sido llamada de la Planificación y que estará regida, este primer año, por el proceso de organización. Planificación y organización son términos más o menos gemelos, pero, podríamos hacer alguna diferencia diciendo que, planificación es la organización de la economía y de la vida general de la nación de acuerdo con grandes líneas compatibilizadas y equilibradas y con el fin de extraer el máximo de las reservas dormidas en el seno de la sociedad; organización es la preparación de todos los organismos, hasta en sus últimos tornillos administrativos, para poder realizar la planificación efectivamente. Y esto es necesario, porque en Cuba se han producido fenómenos muy importantes y se avecinan otros también de gran importancia para el enfoque global de los problemas económicos.

 

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Podemos decir que los actos más trascendentes de este primer año fueron la reforma agraria y la toma del Banco Nacional. La primera sentó las bases de la lucha y estableció el eslabón primario de una sucesión de golpes y contragolpes con el imperialismo que conducirían por un camino no delimitado de antemano pero sí previsible, hacia nuevas formas de organización más justas y más idóneas.

Al fin de ese año, la toma por la revolución del Banco Nacional, dio al menos el control de las divisas por el Estado, aunque el resto de la banca siguió en manos privadas.

Esta tarea de la Revolución Cubana era apenas el comienzo de lo que debiera ser la gran lucha del año siguiente; todavía no estaban plasmados los grandes planteos que en 1960 cambiarían definitivamente la estructura del país.

 

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Todo este proceso de aprendizaje de la planificación está caracterizado por una serie de errores y aproximaciones sucesivas hasta alcanzar el concepto global de desarrollo, caracterizado por el énfasis a la agricultura que constituye el eslabón central del plan, por sentar las bases de la industrialización y la delimitación de una serie de grandes líneas de especialización industrial que se expondrán luego de analizar con algún detalle el proceso de nuestra búsqueda.

Durante el año 1961 estudiamos el plan que, todavía con muchas imperfecciones, sale ahora para ser cumplido en este año 1962. Entre otras cosas, no puede ser un plan perfecto, ni mucho menos, porque los planes anuales deben ser la parte correspondiente de un plan perspectivo, es decir, de un plan de más largo alcance y nosotros hemos tenido, por imperio de las circunstancias, que derivar el plan general de inversiones (el más importante a largo plazo) de las básicamente establecidas por contratos anteriores firmados con los países amigos. El plan de producción se adecua a las posibilidades objetivas de nuestra propia producción de materias primas y nuestra real capacidad de importación, dada por los excedentes exportables propios y las posibilidades de suministros de países extranjeros.

Con todas sus imperfecciones, nuestro plan actual será muy superior al esbozo que nos sirviera de guía para la producción en 1961. El actual tiene un balance de todas las categorías correspondientes: de producción, costos, salarios, abastecimientos, inversiones y financiero; tiene, además, relación con la vida. (...)

 

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No hay duda que, sobre el marco de una armonía básica en los planes de desarrollo, hay que impulsar la creación de ciertas líneas que permitan entrar en el mercado de exportaciones, a medida que las dominemos técnicamente. Estas líneas deben estar basadas en la capacidad de obtener el país la mayoría de las materias primas necesarias, la posibilidad de obtener un nivel técnico adecuado y la oportunidad de lograr mercados estables para nuestros excedentes de producción.

Prima facie, nos orientamos hacia cuatro líneas de desarrollo: la metalurgia, la construcción naval, la electrónica y la sucroquímica.

 

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Para cuadrar el panorama hace falta tener en el país una serie de materiales complementarios como cromo refractario, magnesitas, dolomitas, cal, etc. Todo esto lo hay en abundancia. Falta solo el carbón para el coque y la electricidad barata. Son dos fallas importantes, pero el carbón puede importarse y la electricidad se ira abaratando a medida que usemos nuestro propio petróleo u otros combustibles, como la turba o los esquistos carboníferos, y mejore la eficiencia del sistema con la incorporación de unidades modernas que doblarán la capacidad actual de generación.

Tenemos también cobre, importante metal con que se puede desarrollar toda una serie de industrias ligeras y es un pilar de la industria eléctrica, amén de su magnífico precio en el mercado mundial.

La industria naviera ofrece perspectivas de extraordinaria importancia para Cuba, pero no es única como rama industrial sino que está constituida por un complejo de fábricas: metalúrgica, motores de varios tipos, cables, equipos eléctricos y electrónicos, carpintería, etc. (...)

 

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Otra línea de enorme importancia es la sucroquímica. Esta rama tiene mucha importancia por la gran base material que ofrece con nuestra capacidad productiva de 7,5 millones de toneladas, sin considerar ampliaciones posibles. Actualmente se está trabajando en líneas definidas con éxitos prometedores. (...)

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El cuarto campo abordado es de una lógica audaz. Todo país que empieza la construcción del socialismo tiene que luchar por las bases materiales para conseguirlo y para eso necesita crear los excedentes que están dados por la productividad del trabajo. Al principio esta productividad puede lograrse mediante la racionalización de la producción y, en algún grado, mediante el esfuerzo consciente de los trabajadores sobre sus propios medios de producción. Luego será necesaria una mecanización cada vez más completa y cada vez más imperiosa debido a la carencia de fuerza de trabajo. Por último, será necesario llegar a la automatización más o menos gradual de todos los procesos de la producción, es decir, entrar de lleno en la electrónica. Se podrá objetar que esta es una de las ramas más nuevas y complejas de la industria y que solo contados países la dominan. Nosotros consideramos que esa es una razón más para acelerar su estudio y desarrollo. El mundo camina hacia la era electrónica. (...)

 

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Y falta algo más. El complemento indispensable sin el cual todo el plan queda convertido en un sueño; la capacitación científica, tecnológica, técnica, de los cuadros de todos los niveles, con una dedicación especial al descubrimiento y desarrollo de futuros cuadros dirigentes. Para ello es necesaria la movilización masiva.

 

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Tenemos tareas por delante, como se ve. Todas estas tareas, imperiosas y pesadas, deben ser el producto del empeño de todo el pueblo. Hay algo que hemos considerado la enseñanza más grande de los trabajos de preparación del plan: la importancia fundamental que tiene la discusión colectiva y la participación masiva en los trabajos de planificación de la producción. Todos los organismos de base de las fábricas y empresas deben orientar los trabajos de la clase obrera, uniéndolo al del propio dirigente y solidificándolo en una sola decisión de trabajo. Todos deben participar en las asambleas de producción donde se controle la marcha de los trabajos, e interesarse diariamente en ellos a través del sindicato, que es el órgano representativo de la clase obrera. Por medio de sus mejores cuadros técnicos estarán presentes en los comités técnicos asesores, que deben aumentar la calidad y cantidad de sus trabajos a medida que adquiera más seguridad y conciencia la clase obrera. La vanguardia del proletariado y de estos órganos de masa es el núcleo de revolucionarios activos, cuya tarea es de orientación y vigilancia revolucionaria y de impulsión, mediante el ejemplo militante y la prédica, de todas las grandes consignas de la revolución.

El administrador o director debe trabajar colectivamente con todos los órganos de masa y asesorarse del personal técnico de que disponga, pero será suya la responsabilidad ante el Ministerio por la decisión final que tome y, por tanto, debe hacerla sujeta a la disciplina del mismo, siguiendo todas las orientaciones y aplicando el sentido común cada vez que deba decidir una situación conflictiva. (...)

 

Con el plan perspectivo nacional esbozado; nuestro plan del año 62 caminando; nuestro plan de elevación cultural, ideológica y técnica de los trabajadores realizándose; nuestros planes de construcción de nuevas maquinarias, comenzando a realizarse; con la liquidación rápida de la desocupación que nos permitirá el reestructurar nuestra industria; con el aumento de la productividad, a medida que vayamos logrando el abastecimiento adecuado; con la creación de nuevos recursos de exportación; el trabajo tecnológico técnico mediante la ayuda de los países amigos, para elevar la calificación de nuestros especialistas en las nuevas ramas partiendo de la base de nuestros experiencias, habremos dejado sentadas las bases firmes de un desarrollo independiente.

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Estamos, pues, empezando ahora las reales tareas de planificación con muchas ventajas, y esperamos favorecernos con ellas para arribar en el más corto tiempo posible al socialismo.


1 comentarios

Arnol
30 de Marzo de 2022 a las 06:37

👏👏👏👍👏🧔👌👌

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