Luciano Castillo: El Icaic marcó el nacimiento del nuevo cine cubano


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La Ley número 169 (24 de marzo de 1959) del Consejo de Ministros del Gobierno Revolucionario de la República de Cuba, mediante la cual se creó el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, Icaic, fue firmada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en aquel momento Primer Ministro. Tal acontecimiento de la cultura insular arribó ayer al aniversario 60 de su proclamación, motivo por el cual dialogamos con el crítico, investigador e historiador cinematográfico Luciano Castillo (Camagüey, 1955), Máster en Cultura Latinoamericana y, desde hace cinco años, director de la Cinemateca de Cuba, quien se refirió a algunos aspectos trascendentales en la historia de esa institución fundada con el fin de organizar, establecer y desarrollar la industria cinematográfica, atendiendo a criterios artísticos enmarcados en la tradición cultural cubana, y en los fines de la Revolución…

Desde su propio nacimiento, esta institución sin precedentes en el país por el desinterés de los gobiernos de turno antes de la victoria del 1.ro de enero, marcó el nacimiento del nuevo cine cubano. Hasta entonces la cinematografía nacional nacía y moría con cada película que lograba producirse y estrenarse por tantos soñadores, apuntó Castillo, quien con anterioridad estuvo al frente, por 20 años, de la Mediateca de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños.

El reconocido especialista en cine enfatizó: No tardó el Icaic en fundar, el 6 de febrero de 1960, la Cinemateca de Cuba para incidir en la creación de un público cualitativamente superior, y con el rasgo distintivo de ser un museo itinerante del cine cuyas funciones abarcaron todas las capitales provinciales e incluso municipios como Moa. En el seno de la Cinemateca surge el cine móvil con el objetivo de llevar el séptimo arte a los lugares más recónditos donde era desconocido y que pronto desbordó sus límites para devenir en un fenómeno que Octavio Cortázar registró en su clásico documental Por primera vez (1967). Paralelamente, el 6 de junio de 1960 se exhibió el primer número del Noticiero Icaic Latinoamericano, lidereado por Santiago Álvarez, que se convertiría en el primer noticiario en la historia del cine en ser inscrito en el programa Memoria del Mundo, de la Unesco, hace diez años.

También se refirió, entre otros relevantes aportes del Icaic a la cultura, al cartel de cine cubano, fenómeno de resonancia internacional, así como a la revista Cine Cubano —la más antigua de su tipo en el continente— con su sello Ediciones Icaic.

Resalta igualmente el cine de animación (antes de 1959 solo estaba en función de la propaganda comercial), la llamada Escuela Documental Cubana que tantas obras maestras legó al cine iberoamericano y mundial, la fundación del Grupo de Experimentación Sonora del Icaic en 1969, y una década más tarde, del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano que contribuyó a la consolidación de este movimiento continental.

Por último recordó la creación de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños en 1986, inimaginable sin el aporte de los profesionales del Instituto, son algunos de los logros.

A lo largo de estos 60 años, como sintetizó el Informe Central al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, se creó en 1959 todo un movimiento artístico que se integró el patrimonio cultural.

Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica, Luciano Castillo destacó el origen, hace diez años a través del Canal Educativo cada jueves, del único proyecto consagrado a la historia del cine cubano de todos los tiempos: De cierta manera, cuyos guion y conducción están a su cargo bajo la dirección y edición de Mitchell Lobaina. Imprescindible espacio para preservar por los cubanos, y en particular para las nuevas generaciones, nuestra memoria cinematográfica. Sin embargo, dijo, está programado en un horario inapropiado, a las nueve y treinta de la noche.

Se trata, apuntó, de un espacio de obligatoria referencia para todo aquel que le interese el devenir de la cinematografía nacional desde la llegada en enero de 1897 del Cinematógrafo Lumière a La Habana. Lamentablemente, aunque cuenta con un creciente número de televidentes, es insólito que se transmitan en la misma noche, por el mismo canal, dos dedicados al cine y en un horario que coincide con las telenovelas y luego con el programa La pupila asombrada.

Luciano ha publicado, entre otros, los libros: La verdad 24 veces x segundo, Con la locura de los sentidos, Ramón Peón, el hombre de los glóbulos negros, Entre el vivir y el soñar: Pioneros del cine cubano, El cine es cortar, Trenes en la noche, y la edición definitiva en cuatro tomos de Cronología del cine cubano (en coautoría con Arturo Agramonte).


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