A través de estas producciones, la industria cinematográfica nacional retoma la pasión por el béisbol, el suspenso y el drama.
La iniciativa responde a la necesidad de estimular la escritura de guiones, fomentar la creación con los grandes maestros del cine, y desarrollar el cine de producción nacional.
Se validó el cine como una herramienta para la construcción de identidad, la preservación de la memoria histórica y el desarrollo de una industria cultural soberana.