El Caribe, un medio que se reproduce culturalmente


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Casa de las Américas

El Caribe se ha convertido en motivación recurrente del debate contemporáneo para numerosos investigadores e instituciones en todo el mundo. El creciente interés sobre las prácticas y los rasgos culturales de la región la convierten en tema de estudio transatlántico y transterritorial.

Es este el motivo fundamental que anima a la sede de la Casa de las Américas, en esta capital, a la celebración del Seminario Internacional “El papel de la cultura en el Caribe hoy: Contextos y desafíos”; evento que se extenderá hasta el próximo tres de octubre, y que reúne a un numeroso grupo de académicos e investigadores no solo del contexto caribeño, sino también de Estados Unidos, Francia y Alemania y de África, entre otros.

El Centro de Estudios del Caribe de dicha institución ha sido el encargado de esta propuesta académica y transdisciplinaria, “como un nuevo espacio de debate académico entre instituciones o centros de estudios, universidades, investigadores y estudiosos en general, que permita vislumbrar temas o zonas de intereses comunes, crear una red institucional sobre el Caribe y propiciar una plataforma para el intercambio del pensamiento cultural caribeño”.

En la organización de “El papel de la cultura…” han contribuido las Embajadas de Francia y Alemania en Cuba, el Instituto Goethe y el Instituto Francés y entre los principales temas a abordar en estas jornadas se hallan la percepción del Caribe contemporáneo como un contexto cultural transterritorial y pluricultural; la pertenencia de los enfoques transdisciplinarios: la religiosidad popular, la dimensión comunitaria, las marginalidades y exclusiones en el Caribe; el papel de la cultura y el debate crítico en el Caribe de hoy; creación artística e institucionalidad, y las perspectivas del conocimiento y nuevas redes de difusión en la era global de la comunicación.

Desde el punto de vista organizativo, el programa académico sesionará en la Casa de las Américas, mientras que los talleres los acogerán las sedes de la Alianza Francesa y la Fundación Ludwig de Cuba, ambas ubicadas en la barriada capitalina de El Vedado. El programa se complementará con visitas a los proyectos comunitarios de los artistas de la plástica Fúster (Jaimanitas) y  Kcho (Romerillo).

El Caribe a través de las ópticas cubana y alemana

Dilucidadoras y profundas intervenciones las realizadas este lunes durante la inauguración del Seminario Internacional “El papel de la cultura en el Caribe hoy: Contextos y desafíos”, por  parte de Anja Bandau, doctora y profesora del Instituto de Filologías Románicas de la Universidad de Hannover, en Alemania, y de las jóvenes investigadoras cubanas Sindy Martínez Lemes y Gabriela Ramos, de la Facultad de Letras de la Universidad de La Habana.

A partir de su conferencia magistral “El Caribe y las paradojas de su construcción”, la doctora Anja Bandau analiza, entre otras cuestiones, la ausencia de una historia propia; la ausencia de archivos propios (con sus respectivos trazos arqueológicos); las dificultades para distinguir qué nacionalidad exhibe un objeto específico. Menciona además los estudios e investigaciones pilares en esta área geográfica de autores antropólogos como Fernando Ortiz y Lidia Cabrera.

En el caso de Sindy Martínez Lemes, esta trajo al auditorio el interesante tema “El Barrio Spanish Harlem: Una isla dentro de otra isla”, a partir del cual realiza un interesante estudio sobre los inicios y actualidad del desarrollo socio-cultural de la comunidad puertorriqueña que habita la isla norteamericana de Manhattan. Su fuerza y consolidación de sus rasgos culturales y símbolos patrios. Detalla el proceso de emigración hacia Estados Unidos llevado a cabo por un numeroso grupo de puertorriqueños a principios del siglo pasado —y tras finalizar la Guerra hispano-cubano-norteamericana y la firma del Tratado de París—, en busca de mejores condiciones de vida, “proceso marcado por un carácter individual y aislado. Ya en 1950, y coincidiendo con la apertura económica, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, este proceso adquiere características distintas pues ya no van a ser individuos aislados quienes se trasladen sino grupos familiares completos, con patrones de vida, hábitos y costumbres específicos. ¿Por qué Harlem? Esta emigración estuvo marcada por la marginación, la segregación. Primeramente fue habitada por alemanes, ingleses, franceses, irlandeses, por un gran masa de hombres y mujeres afronorteamericanos, y después por puertorriqueños, cubanos y dominicanos. Todos emplazados en áreas con una gran diversidad cultural. El llamado Spanish Harlem es la que llega a albergar un gran núcleo de emigrantes puertorriqueños. Ya en 1970 la cifra se elevó a más de 817 mil, y todos parlantes de español e inglés (Espanglish). Así, los miembros de una primera generación fueron aquellos nacidos en Puerto Rico y que emigran posteriormente a Estados Unidos, y los miembros de una segunda generación, quienes mantienen la pervivencia (territorio norteamericano) de ciertos patrones culturales (…) Esos barrios o ghettos constituyeron las fortalezas culturales de los puertorriqueños en Nueva York, sus patrones patrios, costumbres, bailes, comidas… como núcleo de resistencia a la asimilación de otra cultura dentro de un territorio lejano a su país de origen, y en franca reproducción a su modo de vida (…) La homogenización a una cultura es algo a lo que están expuestos los descendientes de cualquier cultura que arribe a Estados Unidos, mas en el caso de los puertorriqueños estos resistieron a partir de dos aristas fundamentales: hacer perdurables sus símbolos patrios, en el día a día, construirlos fuera de sus fronteras. Esto lo vemos también en el entramado urbano —grandes bloques de edificios corridos—, y, ante todo, su solidaridad latina”.

Así, el fenómeno de la emigración a escala global y la transterritorialidad conducen a una nueva red de intercambios culturales y saberes al igual que de zonas de contacto donde convergen determinados matices culturales. Todo ello implica, asimismo, el desdibujamiento de espacios entre fronteras, su limitación o yuxtaposición. Las fronteras han dejado de ser espacios físicos excluyentes u homogéneos. El Caribe, más que lugar físico en el mapa geopolítico, es un tipo de medio que se reproduce culturalmente.

Con la doctora Anja Bandau

A la interrogante realizada por el periódico Cubarte: ¿Cómo visualiza el movimiento cultural en nuestro Caribe tanto anglófono como francófono?, respondió:

“Esa es una pregunta compleja y difícil. Ambos son tan diversos, poseen tantos ejes diversos que hacen difícil una visión única. Sin embargo, comparten algunas tendencias como son sus sistemas de gobierno (democrático-parlamentario), manifestaciones artísticas en general como son la danza, la música, la religión, el intercambio de lecturas. Pero, cuando esas tendencias las individualizas te percatas que existen diferencias no solo idiomáticas, sino también en el orden de hábitos y costumbres”.


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